David Gómez, cicloturista balear que participaba por cuarta vez en la fanosa marcha relata el caos que vivieron buena parte de los 8.000 inscritos en la famosa marcha

"Lo de la Mallorca 312 ha sido de traca, con cuatro mesas de avituallamiento mal puestas, sin isotónico y un caos de agua que nos llevó a muchos inscritos a buscar bebida por los pueblos"

La edición 2023 de la pestigiosa marcha cicloturista Mallorca 312 ha generado una enorme polémica por el enorme volumen de tramposos que se colaron en la prueba y robaron avituallamientos que estaban destinados a los ciclistas que habían pagado.

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Sin embargo, la organización también ha sido señalada por su falta de previsión y maltrato a los inscritos. David Gómez, cicloturista balear que participaba por cuarta vez en la fanosa marcha nos ha enviado una carta en la que relata con detalle el caos que caracterizó a la marcha y cómo muchos inscritos se vieron obligados incluso a gastar dinero en supermercados para poder hidratarse ante la desidia de los organizadores en los avituallamientos:

"Como siempre se buscan culpables para los defectos propios. No me parece de recibo echar balones fuera ¿están ustedes seguros de que había 1000 personas sin dorsal? ¿o es que ustedes han vendido o tenían comprometidos 1000 dorsales de más? En la clasificación se pueden ver números más altos del 8000.

Soy mallorquín y he tenido la suerte y el honor de poder participar en 4 ocasiones en las diferentes distancias y este año los fallos de la organización han sido como poco de traca.

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No puedes pretender atender a una ingente cantidad de corredores con cuatro mesas mal puestas y además mal abastecidas por no haber ni había ni isotónica, ni siquiera sobres para elaborar. Y el caos del agua ya no tenía nombre. Por consiguiente, muchos decidimos avituallarnos en los pueblos vecinos entrando a supermercados, con el consiguiente colapso de papeleras y contenedores dando una imagen lamentable de unos pueblos encantadores.

A pesar de tener el tráfico cortado me encontré, por primera vez en cuatro ediciones, bastante tráfico en contrasentido: Subiendo Galilea un autobús que no podía adelantar corredores, llegando a Alaró en descenso rápido un coche parado en curva ciega, bajando Tofla en la curva final junto al cruce a Tosals otro coche, menos mal que conozco la curva y sé de su peligro y avisé al grupo con los que circulaba, también en la carretera de Sa pobla.

Menos fan zone, menos marcas, menos dj’s party, menos pros y más atención a los detalles y necesidades de la inmensa mayoría de los participantes.

Lamentablemente esta marcha se ha convertido en un producto más de turismo de masas. Si me permiten tenían ustedes el Queen Mary del ciclismo, algo único, lo más top, y lo han convertido un mega crucero de Costa. ¡Qué lástima!