Pello Ruiz Cabestany: “Cuando gané la Vuelta al País Vasco en 1985 me volví gilipollas, la fama te vuelve idiota algo que veo que no le ha pasado a Pogacar”
Pello Ruiz Cabestany fue una de las estrellas del ciclismo español en la década de los 80 y 90. El ciclista vasco llegó a rozar la victoria en la Vuelta a España en 1985 pero finalmente finalizó en cuarta posición quedando a 1’51’’ del ganador Pedro Delgado, compañero suyo en el equipo Orbea.
Pello Ruiz Cabestany se convirtió en una de las estrellas del ciclismo español cuando ganó la Vuelta al País Vasco en 1985 con sólo 22 años en su segundo año como profesional, una victoria que reconoce que le cambió por completo al llegarle la fama y sentirse como una estrella.
“Conscientemente te llega poco a poco, pero quizás cuando gané la Vuelta al País Vasco en 1985, en mi segundo año de profesional. Noté que me volvía gilipollas”, sentencia el ciclista vasco.
Pello Ruiz Cabestany cree que la fama le hizo volverse un poco idiota llegando a abandonar a personas de su entorno.
“Te vuelves idiota con la fama y eso se nota con el tiempo, no en el momento. Abandonas a la gente que tienes cerca, ves que puedes influir en decisiones, dejas a la persona que quieres porque te das cuenta que todo el mundo te viene a saludar, a alabar, a adorar casi. Dejas de lado cosas que son de tu vida, de tu ser natural”, comenta Ruiz Cabestany.
Lo que revela Pello Ruiz Cabestany es que no se volvió una persona desagradable ya que intentó mantener un buen trato con los aficionados.
“Lo que no me volví es desagradable. Yo intenté estar con los pies en el suelo, a pesar de que me volví bobo. Lo que nunca perdí fue el trato hacia el público. Siempre tuve mucho cuidado, siempre pensé que si voy a la salida de una etapa y me piden autógrafos, me armo de tranquilidad y dedico 20 minutos a la gente que está esperándote”, comenta la leyenda del ciclismo español.
Para Pello Ruiz Cabestany dos estrellas del deporte en las que él se fija y que observa que no han cambiado a pesar de sus numerosos éxitos son el tenista Carlos Alcaraz y Tadej Pogacar.
“Hay que vivirlo de cerca para opinar con conocimiento... Veo a Alcaraz y pienso que parece normal, natural. En el ciclismo veo a Pogacar que lo gana todo y sigue siendo una persona que se divierte con lo que hace. Cuando le vengan mal dadas, entonces veremos si su cara sigue igual. El ciclismo es un deporte salvaje, puedes estar en lo más alto, ser una estrella, y de repente te descuelgas en un puerto y no eres nadie. En el fútbol si no juegas bien, estás protegido por 10 más, no se te nota tanto”, comenta el ciclista vasco
Fuente: ABC