Uno de los más grandes ciclistas españoles en la década de los 80 y 90 define como no lo ha hecho nadie a Bernard Hinauly, Miguel Induráin y Laurent Fignon. El ciclista vasco no se calla nada y demuestra que no tiene pelos en la lengua

Pello Ruiz Cabestany saca a luz una anécdota increíble con Laurent Fignon: “Se dije a la cara y me respondió ‘pues este cabrón español tiene razón’”

En el caso de Miguel Induráin no tiene dudas a la hora de calificarle con el campeón con más clase y elegancia que ha tenido el ciclismo.

Pello Ruiz Cabestany fue una de las estrellas del ciclismo español en la década de los 80 y 90. El ciclista vasco ganó varias etapas en las Grandes Vueltas y en 1985 estuvo cerca de ganar la Vuelta a España.

A Pello Ruiz Cabestany le tocó competir contra varios de los mejores ciclistas de la historia como los franceses Bernard Hinault y Laurent Fignon y la leyenda del ciclismo español Miguel Induráin.

En el caso de Bernard Hinault, Pello Ruiz Cabestany no tiene duda de que es el ciclista que más le imponía de todos a los que se enfrentó.

Bernard Hinault era un auténtico capo, que dominaba, mandaba, tenía al pelotón a raya. Decía ‘no quiero que se ataque’ y a lo mejor yo atacaba y pensaba ‘¿por qué me va a decir este que no ataque?’. Entonces se te acercaba, te enfilaba, te miraba con cara de mala leche y te hacía pensar ‘hostia, voy a obedecer a éste porque si no me la cargo’”, sentencia el ciclista vasco.

En el caso de Miguel Induráin no tiene dudas a la hora de calificarle con el campeón con más clase y elegancia que ha tenido el ciclismo.

Miguel Indurain era, es lo máximo. Han pasado los años y ha demostrado ser un señor que se dedicó al deporte y que lo hizo con una calidad abrumadora porque lo ganaba todo, pero sobre todo con una calidad humana, que es lo difícil”, comenta Ruiz Cabestany.

Pello Ruiz Cabestany no tiene dudas a la hora de revelar que Laurent Fignon es el ciclista que más ha admirado.

Fignon es mi ciclista más admirado. Un tipo inteligente, culto, se sabía comportar, tenía una calidad inmensa y un carácter potente. Se veía en él como algo negativo, pero me gusta ese carácter. La gente que quiere quedar bien con todo el mundo y que aparenta ser amable siempre, me provoca desconfianza. Fignon me decía: ‘No me gusta estar todo el día con periodistas, un rato sí, pero nada más’. Y como compartíamos habitación, yo le decía: ‘montas en bicicleta y no te gusta estar con la prensa o los aficionados, entonces dedícate al cicloturismo’. Y me miraba así como diciendo, ‘me estás tomando el pelo’. Y yo, ‘no, no, te lo digo muy en serio. ¿Quieres seguir disfrutando del ciclismo? Pero no te van a pagar’. Y entonces se quedaba pensando y decía, ‘pues este cabrón español tiene razón’. Tenía una conversación interesante y brillante. Me encantaba”, revela la leyenda del ciclismo español.

Fuente: ABC