Pogacar admite estar algo harto de su profesión: "Valoro más barrer mi casa e ir al supermercado que batir algún record como ciclista"
Tadej Pogacar lleva casi un año dejando caer que el ciclismo no le obsesiona como antes y da algunas muestras de hartazgo por una actividad que siempre vio más como un juego que por una profesión.
El ciclista esloveno ha concedido una entrevista muy personal con la cadena italiana RSI Sport en la que ha insistido que su único objetivo en la vida es "ser un chico normal". Admite que disfruta aún mucho de la bicicleta pero lo que rodea al ciclismo le comienza a generar algo de ansiedad
El gran 'dictador' del ciclismo mundial habló de la necesidad de bajar el ritmo , y proyectó una imagen de naturalidad muy alejada de la presunta aura de estrella intocable que imaginan muchos aficionados. Se siente como un chaval de 27 años que quiere pasar inadvertido en el día a día y resta importancia al hecho de que sea "bueno dando pedales, que no es nada tan importante".
Pogacar insiste en la necesidad de vivir sin sobresaltos y de la manera más sencilla posible: "Cada vez encuentro menos silencio. Vivimos en un mundo donde todo va rápido y siempre hay alguien que te necesita enseguida, no lo llevo bien".
El ciclista esloveno tiene una profesión muy exigente en cuanto a viajes y concentraciones. Son muchos meses fuera de casa y volver a su hogar le genera una enorme paz interior: “Viajo tanto por el mundo que quizá no sea escapar a otro sitio, sino quedarme en casa y no hacer absolutamente nada”.
“Viajo tanto por el mundo que quizá no sea escapar a otro sitio, sino quedarme en casa y no hacer absolutamente nada”
Actualmente vive en Mónaco y sus planes para disfrutar y encontrar el equilibrio mental son muy simples: "El momento en que más paz siento está en casa, cuando podemos salir en bici a tomar un café, volver y simplemente estar tranquilos".
"Sólo tengo suerte de tener buenas piernas para hacer algo especial sobre la bicicleta"
A Pogacar no le obsesionan los récords. De hecho, lo que más le motiva son tareas muy alejadas del deporte: "Viajo tanto que lo que más valoro es poder pasar la mañana barriendo mi casa, limpiar el coche e ir al supermercado con mi pareja. En realidad, sólo tengo suerte de tener buenas piernas para hacer algo especial sobre la bicicleta".
El tetracampeón del mundo no tiene en mente lograr nada que le convierta en un mito: "La gente habla constantemente de historia y récords, pero yo no persigo nada. Sólo quiero disfrutar del momento y ver hasta dónde me lleva el camino".
Ganar o perder no es lo que mueve a Pogacar, sino su compromiso con el esfuerzo:. "Lo que más me irrita no es perder, es no poder enseñar mi mejor versión. Si siento que lo he dado todo, puedo aceptar cualquier resultado".
Cuando se le pregunta sobre su futuro cuando deje el ciclismo profesional, asegura que buscará nuevos estímulos: "Me gustaría hacer otro deporte en el futuro, pero será sin la presión de conseguir títulos".