Pogacar se aprovechó en el Tourmalet del pacto que sellaron Vingegaard y su mujer tras su grave caída en 2024: "Trine y yo decidimos que..."
La primera etapa de alta montaña del Tour de Francia 2026 denotó que entre Tadej Pogacar y Jonas Vingegaard hay dos maneras antagónicas de afrontar el riesgo en los descensos y eso generó una diferencia clave para que el ciclista esloveno lograr endosarle 2:40 en meta.
El ciclista esloveno se aprovechó en el descenso del Tourmalet de una información que compartieron Jonas Vingegaard y su mujer hace un año y se lanzó a tumba abierta para distanciarle.
Mientras Jonas Vingegaard iba muy contenido, midiendo cada riesgo al detalle, Pogacar apuraba al máximo en cada curva y no parecía tener miedo a caerse. El ciclista danés, por su parte, parecía tener presente en todo momento que fue una caída en un descenso en 2024 lo que le llevó 11 días a la UCI de un hospital y estuvo cerca de perder la vida.
Jonas Vingegaard y su mujer Trine Marie sellaron hace dos año un acuerdo que podría ha puesto en bandeja la victoria de Pogacar en el este Tour, ya que ambos acordaron que "antes que ganar está la vida y evitar riesgos".
El líder de Visma explica cómo llegó a esta conclusión junto a su mujer: "Me dije, ¿Jonas, cuánto quieres sacrificar? Por supuesto que es trabajo, pero no es necesariamente trabajo como tal. Es porque me gusta el ciclismo. Hablamos mucho mi mujer y yo sobre cómo debería manejar la bici de forma más segura en el futuro si quisiera competir y tuvimos claro que había que reducir los riesgos al máximo".
"Me dije, ¿Jonas, cuánto quieres sacrificar? Por supuesto que es trabajo, pero no es necesariamente trabajo como tal. Es porque me gusta el ciclismo. Hablamos mucho mi mujer y yo sobre cómo debería manejar la bici de forma más segura en el futuro si quisiera competir y tuvimos claro que había que reducir los riesgos al máximo"
El dos veces ganador del Tour de Francia reconoce que está dispuesto a asumir las consecuencias puramente deportivas de ir a veces más despacio por el bien de su familia y su propia seguridad: "Si, por ejemplo, siento que un descenso es demasiado peligroso, me lo tomaré con calma. Luego puedes intentar volver a subir más fuerte en la siguiente montaña, obligará a hacer un esfuerzo extra pero no me la jugaré de nuevo".
"A veces hay que saber parar"
Cuando Jonas Vingegaard se dio cuenta de que quería continuar su carrera a pesar del accidente, contó con todo el apoyo de su esposa, siempre y cuando comenzara a escuchar sus instintos. "Cuando sientes: "Esto no está bien, está superando mi límite", entonces paras y ya no importa si ganas una etapa", explica la mujer de Jonas Vingegaard.
"Cuando sientes: "Esto no está bien, está superando mi límite", entonces paras y ya no importa si ganas una etapa"
Jonas Vingegaard recuerda que el año pasado ya levantó el acelerador en algunas etapas al comprobar que el descenso era peligroso: "Después de mi caída no quería correr el mismo riesgo y volver a caer y, por eso, perdí un poco de tiempo algún día".
Trine Marie cree que los líderes deben dar ejemplo e intentar reducir los riesgos en las carreras: "Generalmente hablamos mucho de que el ciclismo se ha vuelto más peligroso y creo que si los líderes toman precauciones, los demás se harán más prudentes. Si Jonas y Tadej se frenan y dicen "Esto es demasiado rápido, es demasiado violento. Los ciclistas señalan mucho a los organizadores de la carrera que deberían hacer las pruebas más seguras, y yo también lo creo, pero también creo que gran parte de la responsabilidad es del corredor".
El propio Jonas Vingegaard se ha dado cuenta de que al principio de su carrera había despreciado el peligro real de competir en bicicleta y en la Itzulia lo pagó caro: "Siempre fui un poco indiferente al respecto. He estado pensando que a mí no me pasaría. Pensaba que era bueno dirigiendo mi bicicleta y era bueno esquivando las caídas. Pero en algún momento simplemente sucede y a mí me tocó. Ahora tengo claro que es mejor llegar sano y salvo a la meta que ganar".

