El ciclista esloveno acude a la carrera francesa por contrato pero reconoce que es una prueba que le motiva poco

Pogacar declara su odio hacia el Tour a solo un día de ganarlo por cuarta vez: "Muchas veces me pregunto qué hago aquí"

Al ciclista esloveno le motiva más una carrera de un día que el Tour de Francia que es un reto que ya ha conseguido en varias ocasiones.

Josean Fernández Matxín, mánager de UAE y una de las personas que mejor conoce a Tadej Pogacar, repite sin descanso que el líder de su equipo no tienen ninguna cita con la historia y que solo pedalea "porque se divierte, le dan igual los récords". Para el jefe de Pogacar "para él no tiene importancia ganar cuatro o siete Tour de Francia, le motiva más ganar una carrera nueva que volver a ganar en Francia".

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El ciclista esloveno necesita nuevos estímulos y el Tour no es uno de ellos. De hecho, se trata de una de las carreras que menos disfruta, la prepara y la gana porque tienen que cumplir con su contrato en el que esa prueba es la más importante, pero goza de las clásicas de un día y cumple con el expediente de manera brillante cada verano en las carreteras francesas.

"Estoy en un punto en el que me pregunto por qué sigo aquí. Son tres semanas larguísimas. Vas contando los kilómetros hasta llegar a París. Así que sí, tengo muchas ganas de que esto se acabe para poder volver a hacer cosas divertidas en mi vida", aireó públicamente tras acabar la última etapa.

 Luego quiso matizar, aunque de forma ténue: “Todavía disfruto corriendo, incluso en la tercera semana, cuando estás cansado y todo el mundo a tu alrededor empieza a irritarte. Pero también quieres volver a casa. Aunque luego te das cuenta de que no está tan mal cuando estás subiendo un puerto, ves a la gente animándote y sientes que tienes buenas piernas. Eso te da energía”.

La fatiga puede llevarle a desisitir deir a la Vuelta a España


En su frenética carrera en la que aplasta récords sin parar, siempre surge la comparación con Eddy Merckx. Esa pregunta le hastía: "Es halagador, pero también aburrido porque simplemente quieres ser tú mismo. Quieres participar en tus propias carreras y escribir tu propia historia, no la de otra persona".


En la ceremonia habitual del podio que se desarrolla minutos después de acabar cada etapa, a Pogacar se le vio una cara de fatiga que no se preocupó en ocultar y reconoció que había sido "un Tour muy duro, ha habido muchos ataques desde el principio y eso al final cansa".


Lo que se puede leer tras la actitud de Pogacar es que pierde fuerza la posibilidad de que acuda a la Vuelta a España con la intención de volver a enfrentarse a Jonas Vingegaard. Todo apunta a que no tomará esa decisión y se centrará en otro tipo de pruebas de un día en las que podrá recuperar la motivación y la chispa que parece haber perdido en el Tour de Francia.