El flamante ganador del Tour de Francia fue operario en una fábrica de pescado hasta los 22 años y sólo podía entrenar por las tardes tras levantarse a las 5 de la madrugada para ir a trabajar

Vingegaard, de limpiador de pescado 6 horas al día a ganar el Tour de Francia… tres años después

“Es increíble, hasta hace tres años pasaba 6 horas al día limpiando pescado y ahora he ganado el Tour. Primero fue en la lonja de pescado y creo que trabajé allí casi un año. Luego tuve una lesión y no pude trabajar por un tiempo. Cuando regresé, comencé a trabajar en una fábrica de pescado, y ese es probablemente el video que ha visto la gente. Trabajé allí hasta el verano de 2018. Y me uní al Jumbo en 2019”, comentó el flamante ganador del Tour de Francia.

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Jonas Vingegaard es la gran sorpresa del ciclismo en la última década al imponerse a Tadek Pogacar, un corredor que perecía imbatible y al que todos los expertos calificaban como el ‘nuevo Merckx’. Lo que resulta increíble es que con 22 años Vingegaard era un operario de una fábrica y tenía que entrenar por las tardes.

De 6 de la mañana a 12 del mediodía

El ciclista danés es un ejemplo de sacrificio y fe en sus posibilidades. Hasta hace tres años tuvo que compartir un trabajo diario de seis horas en una fábrica danesa con los entrenamientos. Vingegaard corría en el equipo Skive de la categoría continental (una especie de tercera división del ciclismo) pero no tenía una vida fácil ni recomendable para crecer como ciclista. Se levantaba a las 5 de la mañana y desde la 6 de la mañana hasta las 12 del mediodía trabajaba limpiando pescado. Tras llegar a casa y comer se echaba una pequeña siesta y al levantarse salía cada día a entrenar 4 horas con todo el cansancio acumulado tras un madrugón y seis horas de pie.


"Estar trabajando tantas horas de pie en la fábrica me generaba mucha motivación para salir a entrenar después. Entrenar es divertido, me encanta, lo que era verdaderamente duro es el trabajo en la fábrica, la bici era diversión", recuerda el ciclista del Jumbo Visma.

"Mi vida cambió por completo"

Hace tres años su vida cambió tras ficharle el equipo Jumbo. El contrato que le ofrecieron le permitió despedirse del trabajo como limpiador de pescado y comenzó a entrenar de manera profesional. "Mi vida cambió por completo pero esa experiencia dura en la fábrica me ayudó a ser mucho más duro como ciclista".