Vingegaard está harto pero entiende que le acusen de dopado: "Seguimos utilizando el mismo argumento de Armstrong y eso..."
El ciclismo profesional vive la etapa más potente de su historia. Carrera tras carrera se baten récords de ascensión en montaña y las medias de velocidad son cada vez más altas. Ese aumento generalizado del rendimiento lleva a muchos aficionados a disparar sus sospechas sobre presuntas trampas a través del dopaje que no se sustancian en las pruebas que se realizan pero que no disipan las dudas.
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Jonas Vingegaard es uno de los ciclistas más señalados por los que ven algo raro en rendimientos tan brutales. Está harto de que extiendan esa mancha pero entiende que es complicado convencer a esos aficionados con argumentos caducos y sin el fundamento necesario.
"Es bueno que nos hagamos tantas pruebas antidopaje cada año; creo que ayuda, pero en cierto modo es algo que suena vacío para los aficionados, porque hace 20 años, con Armstrong por ejemplo, también se hacían muchas pruebas y no se daba positivo", apunta el ciclista danés.
"Los ciclistas todavía pueden hacer trampas"
La estrella de Visma no pone la mano en el fuego por todo el pelotón actual: "Creo que de algún modo los ciclistas todavía pueden hacer trampas, así que no quiero decir lo mismo que se decía en los viejos tiempos, eso de que soy el ciclista al que más controles le hacen cada año. Simplemente me quedo con que no doy positivo".
Vingegaard enfatiza que "si se hizo lo que se hizo en aquel entonces, la gente va a creer que se volverá a hacer. Al final, es una vergüenza que estemos sufriendo lo que pasó hace 20 o 30 años".
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El ciclista danés recuerda el caso del alemán Michel Hessmann, excompañero suyo en Jumbo-Visma, que dio positivo por un diurético que podría haber enmascarado alguna sustancia prohibida: "No sé cómo llegó esa sustancia a su cuerpo pero todos tenemos claro que el mayor temor de cualquier ciclista es que contraigas algo a través de un alimento y que, de esa manera, des positivo sin querer hacer trampa alguna".
El ciclista danés reivindica su limpieza y justifica sus triunfos a través de una vida de sacrificio y mucho trabajo: "Yo no tomo nada y creo que el resto del pelotón tampoco. He podido ganar el Tour de Francia sin tomar nada".