Joseba Elguezabal, masajista del bicampeón del Tour, explica cómo la derrota en el pasado Tour ante el ciclista danés "ha sido bueno para él" y le ha hecho cambiar en una aspecto clave que no le beneficiaba

"Vingegaard tiene un cuerpo superdelgado, seco, mientras Pogacar tiene aún un gran margen físico"

Joseba Elguezabal, masajista y unas de las pocas personas del círculo más cerrado de Tadej Pogacar, habló con Joan Prats en este especial sobre el ciclista esloveno en Escapa Podcast, el podcast de ciclismo del Tribuna Marca de Radio Marca Barcelona, que recoge la web Ciclo21. En la conversación, minutos después de haber estado con el propio Pogacar, como él mismo reconoce, explica cuál ha sido el trabajo mental al que se ha sometido Pogacar para asimilar la derrota en el Tour ante Vingegaard. También cómo fueron las horas posteriores a la derrota en el Granon o lo que le pone muy nervioso que le pregunten los periodistas. Su fiel masajista apunta que la derrota del Tour ha cambiado a Pogacar y le ha convertido en un ciclista "que shora escucha más y que sabe que debe calentarse menos en carrera".    

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El masajista también ha hecho de la temporada del esloveno hasta ahora, muy marcada por la no victoria en el Tour de Francia. "Está siendo una gran temporada. No se consiguió el objetivo de lograr el Tour, pero aun así conseguimos un excelente resultado: segundo puesto, tres etapas, mejor joven y siempre dando la cara hasta el final. Y con la sensación de que nos quedan muchas cosas por mejorar. Podríamos haberlo hecho mejor también, tuvimos mala suerte desde el principio con el equipo, con el covid, caídas, Soler, Rafa, Bennett… gente importante que tenía que estar a la altura en los momentos importantes y que echamos mucho en falta. Después del Tour, para un gran campeón como él no habrá sido fácil encajar mentalmente un segundo puesto. Al final, todo el mundo esperaba que ganara, pero no siempre se puede. Otros también se preparan y son buenísimos, los equipos también mejoran y trabajan para ganar. Mirando lo positivo, incluso diría que este segundo puesto es bueno para el ciclismo y para nosotros. El equipo se pondrá las pilas de cara a la temporada que viene, ya ha hecho fichajes muy buenos y seguro que todo mejora, desde los corredores hasta el material y las infraestructuras", ha valorado.   

Respecto a la preparación del año que viene, Elguezabal no ha querido desvelar nada. Eso sí, ha estacado la diferencia física entre Vingegaard y Pogacar. "Tadej y Jonas son ciclistas totalmente diferentes. Vingegaard es un físico súperdelgado, seco y Tadej todavía tiene un margen físico muy grande. Creo que después de Lombardía, el objetivo va a volver a ser el Tour. Tadej se reunirá con su preparador, con Matxín, Mauro y demás y harán el calendario más apropiado. No tengo ni idea de si va a haber cambios o no, al final yo voy en el paquete. Quizá estaría bien hacer otro calendario, ya que llevamos dos años haciendo lo mismo", ha reconocido.     

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 Elguezabal ha desvelado cómo está gestionando el dos veces campeón del Tour esta etapa de su carrera. Especialmente tras no poder con Vingegaard en julio. "Como crack mundial que es, tras el Tour ya estaba pensando en el año siguiente, en levantarse, en volver a subirse a la bicicleta para poder ganar y dar su mejor versión. El equipo también ha hecho lo posible para que se sienta cómodo y que no sienta que tiene que ganar siempre. Al final, ganar solo gana uno y también hay que ver qué otros resultados son buenos. No todo en la vida es ganar. Él también tiene un pensamiento diferente y dice que cuando no se gana es porque uno comete errores o porque los demás simplemente son mejores, se les da la mano y a seguir trabajando para volver a ganar", ha declarado.     

Entonces, ¿es más fuerte mentalmente después de lo que pasó en el Tour? El masajista de Pogacar lo tiene claro. "Lo veo con más capacidad de escuchar ahora. Él ha ganado desde el principio de su carrera y al final te subes a una burbuja en la que solo vale ganar. Incluso en el equipo lo habíamos hablado con Matxín, sabíamos que el día que no ganara sería duro y tendríamos que estar preparados. Pero yo le he visto una madurez muy grande, más tranquilo y recapacitando lo que ha pasado y con ganas de seguir creciendo", ha revelado.     

El masajista vasco no tiene ninguna duda de que pese a ser la referencia en el ciclismo, a Pogacar no se le han subido los humos. "Es una persona muy sencilla. Le gustan las cosas normales que le gustan a cualquier chico. Ahora que tiene dinero le gusta tener un buen coche, salir a cenar con su chica… Pero es tranquilo, no se le ha subido a la cabeza. Lo que más te puede sorprender de él es lo grande que es como deportista. Para mí es el mejor ciclista del mundo. También es muy cercano, no solo conmigo sino con todo el equipo, el staff, los corredores… Nosotros en masaje, esta semana que estamos más tranquilos, podemos estar una hora y media solos. Luego, por la mañana en el desayuno siempre me pide cualquier cosa porque tiene confianza conmigo. Tenemos una relación que va un poco más allá que con cualquier otro masajista, quizás. El secreto de nuestra relación a lo mejor es ese. Además de lo que hemos conectado y que él cree en mi trabajo, yo entiendo cómo es él y siempre que corre, cuando llega a meta estoy con él y sé lo que le gusta, lo que toma, cómo tratarlo... Creo que le conozco bastante bien y sé en cada momento qué es lo que necesita y lo que no. Él estuvo en mi casa en Donosti. Me dijo que tenía muchas ganas de comerse un chuletón bueno y le llevé al restaurante de un buen amigo mío», ha destacado.   

"Pogacar se calienta mucho en carrera"

Eso sí, hay algo que no le gusta a Tadej: las preguntas sobre dopaje. En ese sentido, la relación con los medios de comunicación podría mejorar: "No le gustan mucho. Odia las típicas preguntas incómodas, las ruedas de prensa el día de descanso en el Tour de Francia. Ahí siempre tiene un periodista que busca el morbo y la pregunta incómoda. Eso le molesta. Por lo demás, es un chico muy cercano también con los medios y es muy accesible".     

Pogacar tiene sus defectos, como señala su majajista:  "Fuera de carrera es un chico excepcional. En carrera quizá su defecto como ciclista es que es muy visceral, se calienta mucho. Pero creo que con el paso de los meses se ha dado cuenta de que se equivocó en el Tour y que abusó de esa sangre caliente. Aunque creo que desde la distancia él mismo analiza lo que ha pasado y en su cabeza también están esas cosas".

Si hay una etapa que ha marcado la etapa de Pogacar hasta ahora fue la del Col du Granon, cuando se dejó más de dos minutos con Jonas Vingegaard y donde perdió el Tour. Elguezabal fue la primera persona que conversó con él tras aquella derrota y la que más tiempo pasó con el esloveno. "Me sorpendió, porque cuando llegué a meta fui el primero que estuvo con él. Tadej lo dio todo y cuando es así, no tienes nada que reprocharte. Una vez cogió el bus, se duchó y vino al masaje me encontré a una persona muy tranquila. Fue un masaje duro, había que intentar animarle, pero a Tadej no le gusta mucho que le doren la píldora. No hablamos nada de lo que había pasado".     

"Tadej fue el que peridó el Tour"

"Lo que había que hacer era recuperar, estar tranquilo y no darle más vueltas. Quizá fue incluso más duro para mí porque era la primera vez que le vi derrotado. Yo le dije que estuviera tranquilo porque aun sabiendo que estaba muy difícil, si alguien podía hacerlo era él. En mi casa ya había comentado hace tiempo que no sabía si estaría a la altura cuando se diera esta situación, pero al final creo que lo hice y estuvimos a gusto. Nos dimos un abrazo, a cenar y a dormir, que todavía quedaba mucho Tour. No lloró. Al final eran dos minutos y pico, era algo muy difícil, pero es Tadej Pogacar. Sabía que si alguien podía hacerlo era él", ha desvelado.     

Sin embargo, y pese a que fue un día duro en su carrera, el masajista no cree que aquello fuera su límite, ni como ciclista ni en cuanto a fuerza. "No hay que quitar mérito en absoluto al Jumbo ni a Vingegaard, pero la sensación que tengo yo, aunque no lo haya hablado con él, es que Tadej Pogacar perdió el Tour. Ese día se ofuscó demasiado, gastó muchísimo y el Jumbo y Vingegaard estaban intratables. Sabíamos que podía llegar un día malo, pero esos dos minutos y pico parecían demasiado", ha analizado. 

Pese a que le ganó el Tour, nada de lo que sucedió en julio ha cambiado la relación del esloveno con Jonas Vingegaard, el maillot amarillo. "No hay ninguna pega; Tadej le tiene mucho respeto, es un gran corredor. Creo que la relación es buena. Jamás he oído hablar a Tadej nada malo de casi ningún corredor, y a Vingegaard le tiene un gran respeto. No por ganarle el Tour va a tener una mala relación. Jonas es muy correcto", ha afirmado.

Fuente: Ciclo 21