El sorprendente ganador español de la carrera francesa señala como hace 20 años "a nadie le apetecía correr ese Tour de Francia"

Pereiro recuerda 20 años después "esa mierda de Tour de 2006" en el que se llevó la victoria: "Al año siguiente hice décimo, ese era mi puesto de verdad"

En 2006 todo olía mal en el ciclismo profesional. El dopaje lo salpicaba todo...y tenían razón. el ganador Floyd Landis dio positivo y el español Óscar Pereiro fue proclamado ganado un año después. 
pereiro 1
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Se cumplen 20 años de la mayor sorpresa protagonizada por un ciclista español en el Tour de Francia. Óscar Pereiro acabó segundo pero terminó siendo proclamado ganador tras anunciarse que Floyd Landis había sido cazado en un test antidopaje. 

 

El ciclista gallego recuerda en una entrevista con el Diario AS esa inesperada experiencia: "El ambiente en la salida de ese Tour era muy malo. No apetecía ser ciclista. Viajamos hacia Estrasburgo y había mucho revuelo. Mucha prensa no fue, otros internacionales se volvieron a casa a los dos días... Había un desapego muy grande entre prensa y corredores. Y entre los ciclistas incluso, sin el feeling de los días previos. ¡Era una mierda de Tour! No te apetecía ni correr"

"El ambiente en la salida de ese Tour era muy malo. No apetecía ser ciclista. Viajamos hacia Estrasburgo y había mucho revuelo. Mucha prensa no fue, otros internacionales se volvieron a casa a los dos días... Había un desapego muy grande entre prensa y corredores. Y entre los ciclistas incluso, sin el feeling de los días previos. ¡Era una mierda de Tour! No te apetecía ni correr"

Pereiro no se veía nunca como ganador de una prueba como la francesa: "¿Ganar yo un Tour?, ¡Jamás! Yo era el más realista. Sabia que mi puesto en el Tour estaba entre el quinto y el décimo. En 2007 volví e hice décimo, mi puesto, y había quien decía que era un fracaso".

Esa edición de la gran vuelta francesa "era mucho más abierta que los años anteriores al no estar Armstrong. Estaba el Phonak con Floyd Landis que venía de ganar París-Niza, también Andreas Klöden... Imaginábamos una carrera más loca, menos bloqueada. Lo que sí garantizo es que mi nombre no estaba en ninguna quiniela para ganarlo".

pereiro 2
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El ganador del Tour de 2006 tenía un rol claro de gregario antes de comenzar esa edición: "Cuando firmé con el equipo, mi función era ser el último hombre al lado de Alejandro Valverde en las etapas clave. Estábamos allí para ganar el Tour con él y en Valkenburg todas las piezas del puzle se van a tomar por saco. Yo compartía habitación con él y fue una noche complicada. Estaba desolado y se iba a casa. En la charla, se nos dio libertad a Vladimir Karpets y a mí para intentar hacer un top-ten y ganar etapas".

 

Pereiro se revuelve cuando le señalan como un ciclista con mucha suerte: "No creo en la suerte en el deporte, sino en el trabajo. La suerte hay que buscarla. La hubo, sí. Pude entrar en la fuga buena, había salido bien del Phonak y sabía que no estaban fastidiados porque cogiera yo el maillot porque creían que lo podrían recuperar".

El día que descubrió lo que era una 'fuga bidón'

 

En ese Tour de Francia se aprovechó de una fuga a la que no se prestó mucha atencion pero que resultó decisiva: "¡No sabía qué era ese término de fuga bidón!  Lo que sí sabía es que el resto del pelotón no era consciente de lo que estaban haciendo. Cuando llevas casi media hora de ventaja, si el pelotón acelera los últimos quince minutos se va todo al garete. No pensé que iba a salir de líder, pero sí que iba arreglar el desastre que había protagonizado en Pla de Beret. Cuando estaba esperando en meta con José Miguel (Echavarri) y el Guaje (masajista) les decía que no eran conscientes de lo que acababan de hacer (el pelotón). A partir de ahí supe lo que era la ‘fuga bidón’".

 

En la recta final de ese Tour "el principal objetivo era el segundo puesto. Y fue como un triunfo. Habíamos dado la vuelta a la carrera y todo era una fiesta. Volvimos supercontentos".

"Estaba la redacción de un periódico y me llamó un periodista. Era un rumor. Y dije: “¡Qué p... mierda, otra vez!”. Me habría encantado que todo hubiese acabado así, porque estaba pensando en mi deporte y en poder mirarle a la gente a la cara y no tener la sensación que tuve cuando estábamos en Estrasburgo. Fue una tristeza muy grande"

Tras estar muy satisfecho con la segunda plaza, llegó la 'bomba': "Estaba la redacción de un periódico y me llamó un periodista. Era un rumor. Y dije: “¡Qué p... mierda, otra vez!”. Me habría encantado que todo hubiese acabado así, porque estaba pensando en mi deporte y en poder mirarle a la gente a la cara y no tener la sensación que tuve cuando estábamos en Estrasburgo. Fue una tristeza muy grande. Y también comencé a pensar en cómo podría haber vivido ese triunfo en París. Perdimos el momento más bonito de nuestras carreras".

Enfundarse el maillot amarillo de una manera desangelada y sin brillo en la sede del CSD "fue como el Entierro de la Sardina. Di por terminada una época muy difícil en la que fue complicado concentrarse y entrenar. Todos los días salían noticias y estaba hasta las narices de la expresión ‘ganador virtual’. ¡Durante mucho tiempo dejé de ponerme nada amarillo! La gente si me veía con algo amarillo decían que estaba reclamando algo y no era así. En Volta a Catalunya, Eusebio (Unzué) me dijo que o me centraba o no me veía para el Tour. Me costó mucho".