Los redactores de Diario del Triatlón reciben amenazas profesionales y físicas por defender que los tramposos se vayan de nuestro deporte
Desde que el pasado 26 de febrero Diario del Triatlónpublicó un artículo bajo el título "La FETRI da un acertado portazo a lostramposos que llegaban al triatlón" las amenazas se han ido sucediendohacia nuestra redacción. Hasta que la Federación Española de Triatlón tomó estamedida los tramposos habían encontrado en nuestro deporte su oasis particularpara seguir compitiendo. Esta medida parece que ha dolido a los tramposos y asu entorno que nos han hecho llegar amenazas como la de T. D. "eiii PUTOPALLASO A VER SI HACES BIEN TU TRABAJO Y NO METES MIERDA A LOS QUE NO DEBES ATOMAR POR CULO TU Y TU PUTA PROFESION DE MIERDA Y CUIDA TU ESPALDA". Loprimero que queremos es pedir perdón a nuestros lectores por las faltas deortografía de esta amenaza, pero hemos preferido no corregirlas para que sepueda leer tal y como nos ha llegado.
La verdad es que la medida que ha tomado la FETRI es lógica,o ¿a alguien le parecería bien que un traumatólogo condenado por mala praxismédica pudiese seguir ejerciendo como médico de familia? No tenía sentido que unciclista, atleta o nadador sancionado por doparse durante la prácticaprofesional de su deporte pudiese venir al triatlón, un deporte que secaracteriza por su limpieza, a competir contra nuestros deportistas que juegan limpio.
Desde Diario del Triatlón sólo queremos hacer llegar a estospendencieros que no van a conseguir callar nuestra opinión y que por suerte enEspaña, gracias a su Estado de Derecho, los medios de comunicación cuentan conlibertad de expresión. A todos nuestros lectores les queremos decir queseguimos pensando lo mismo que el 26 de febrero. Queremos a todos los tramposos fuera delTriatlón. También queremos comunicar a todas las personas que nos han formuladoamenazas tanto profesionales como físicas, o que se estén pensando hacerlas,que tomaremos las medidas legales oportunas porque por suerte en este país no siempre sale gratis amenazar con agredir a alguien.