UN DÍA DE ENSUEÑO EN L’AdH
Cuando me levanté ese día, nadie me iba a decir lo que me esperaba…
A poco menos de dos semanas deltriatlón de larga distancia de l’Alpe d’Huez, mi planteamiento era realizar elduatlón y el triatlón de corta distancia, pero hice un cambio de última hora, yes que dándole vueltas, pensé que tal vez era más acertado competir en el trilargo, ya que me serviría más como preparación para el objetivo del verano, elIM de Embrun. No estaba en mis mejores condiciones para competir aquellasemana, ya que llevaba un gran volumen de carga en las piernas, pero pensé en realizarlo ni que fuese… comoun buen entreno.
Así es como el 27 de julio a las5:30 am estaba en pie. En la estación de Alpe d’Huez a 9ºC y contento porqueera el primer día desde que estaba allí que había a primera hora casi dosdígitos en el termómetro!! Eso sí, cielo nublado y previsión meteorológica nomuy buena…
La salida se hizo desde el valle,concretamente desde el pantano de Allemond. La Tª del agua era de 14ºC, bastantefría, y la Tª exterior un grado más que la del lago, 15ºC. Teníamos que hacerdos vueltas de 1100m. En la primera vuelta intenté buscar mi ritmo y parece queno iba tan mal ya que luego más tarde supe que me habían sacado los primerossólo 2’30” en la primera vuelta, pero al comenzar la segunda vuelta…comencé aperder sensaciones, y a pasar frío en manos, pies y cabeza y costaba centrarse,perdía fuerza en los brazos y, las manos se me abrían, la distancia con losprimeros aumentó más…
Nada más salir del agua me doycuenta que está lloviendo…me dan referencias de que Olivier Marceau seencuentra a 4’30” y Cunama a 3’30”.Pensé en que el recorrido de bici era duro y había que guardar fuerzas para losúltimos kms en bici, y sobre todo para el tramo a pie, porque una vez arribaquedarían por correr 22 km a 1800m de altitud.
Al principio de la carrera debici fui recuperando posiciones, pero después me quedé solo, prácticamente todoel recorrido fui solo hasta la ascensión a l’Alpe. Durante la carrera, no sabíaa cuánto estaban los primeros ni en qué posición iba. Las sensaciones eranbuenas, pero hubo momentos en que las perdía, hacía frío, mucho frío, no parabade llover, el asfalto mojado, y en las bajadas la sensación de frío aumentaba.Comienzo a subir el Alpe d’huez, y a falta de unos 5km para coronar paso a Marceau,eso me hace pensar que estoy bastante adelante, pero sigo sin saber cómo voy.Al llegar arriba, niebla densa, apenas veía a 50m. El público me canta que voy3º a 2’30” del segundo.
Dejo la bici y salgo a correr conenergía, y a poco más de 2km me coloco primero, ya que el primero, después supeque era Cunama, le habían penalizado con un penalty box.
El correr fue duro, un pequeñosendero de no más de 2km y después larga subida de asfalto y larga bajada, sehacían 3 bucles de 7km y pico. Seguía lloviendo e iba 1º, no me lo podía creer,sin pensarlo y sin estar en mi mejor momento de preparación, pero las cosas sonasí! Iba primero en el triatlón de l’Alpe D’´Huez y casi no me lo podía creer.
Es así como llegué a meta, con 6minutos de ventaja sobre el segundo clasificado, el suizo Reto Hug y algo másde 8 minutos sobre el tercero, el australiano Aaron Farlow.
Atravesé la meta con lágrimas enlos ojos, una gran emoción y alegría me invadió al lograr mi primera victoriainternacional en un triatlón de larga distancia, viendo que las largas jornadasde entrenamiento estaban dando su fruto, que no estaba equivocado en estecamino que he decidido seguir y que la mala fortuna que tuve en el IM deLanzarote se vio compensada por esta gran victoria.
Muy contento por ello, no mehubiese imaginado ese día cuando salí a competir a las 9:30h de la mañana que, horasmás tarde estaría llorando de emoción por verse cumplido uno de mis sueños…
Ahora a seguir entrenando, ya me queda muy poquitopara el gran objetivo
www.victordelcorral.com