Juan López, 82 años y 3:25 en maratón: "En meta me río por dentro viendo a tanto corredor cargadito de dinero encima"
Juan López tiene 82 años y es capaz de correr en 3:25 una maratón. Tiene un VO2 max de 52, que es el que llegan a conseguir atletas rápidos de 30 años, mantiene un 77% de la calidad muscular y a todo ello une una humildad y una falta de postureo poco común. De hecho, defiende que a correr hay que salir sin exagerar. Para el basta "con unas zapatillas de menos de 100 euros y una buena técnica de carrera".
Al conocido como 'keniata de Toledo' le sorprende toda la parafernalia que acompaña a muchos corredores en la actualidad: "Veo llegar a corredores mucho más jóvenes que llegan a meta en las carreras con el último modelo de zapatilla, la ropa que billa, las gafas, el reloj último modelo y cosas así y un poco me río por dentro porque van cargaditos de dinero, pero no me río mucho porque cuando, por ejemplo, terminamos un maratón, estamos para pocas risas".
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El atleta toledano se encuentra en una etapa más tranquila de entrenamiento: "Ahora estoy corriendo poco, solo unos 10-12 kilómetros al día porque no tengo ninguna prueba larga que hacer. Hay dos días en semana que hago calidad, por ejemplo ayer me tocó tres kilómetros suaves e calentamiento, luego 6 kilómetros en progresión y luego otros tres de vuelta a la calma".
"No tengo tiempo para dietas raras"
Sorprende cómo exprime su cuerpo con sesiones de entrenamiento exigentes: "Calidad para mí es hacer series en la pista o recorridos cortos repetitivos para acostumbrar al cuerpo a dejar la monotonía de correr despacio todos los días".
Juan López admite que correr siempre el reloj no es una buena idea: "Competir está bien pero no hay que obsesionarse con las marcas. En mi caso si no compito y no mito el cronómetro no me motivo pero ese no es un buen ejemplo, hay que disfrutar de correr, no buscar siempre una marca. Yo necesito motivarme así pero no es lo mejor".
Con 82 años se cuida pero sin excesos en el cuidado de la nutrición por una cuestión personal que se lo impide: "La gente piensa que me cuido mucho la alimentación pero no es así porque hago lo que pudo. No tengo tiempo para dietas raras porque tengo que cuidar a mi mujer y cocino para los dos pensando siempre en lo que más le gusta a mi esposa. No hago una nutrición medida porque no puedo, intento hacer comidas sanas pero poco más".
A su edad reconoce que mira el futuro con cautela pero sin perder la ilusión en conseguir nuevos objetivos: "Mi pensamiento es que si no me pasa nada raro, me respeta la salud y las lesiones y pueda llegar a los 85 años corriendo".