El mito de las carreras de montaña, con 11 triunfos en esta competición, se negó a retirarse pese a sus problemas físicos y firmó la peor carrera de su trayectoria en trail running

Kilian Jornet acaba arrastrándose la Zegama-Aizkorri y cruza la meta en el puesto 43 por respeto a la prueba que más ama: "Disfruté mucho yendo tan despacio"

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Kilian Jornet llegaba a competir en la Zegama-Aizkorri con el claro objetivo de dominar la carrera y conquista su duodécimo triunfo. Sin embargo, todo se torció a partir del ecuador de la prueba.

"La semana de Zegama-Aizkorri es la más especial de todas las pruebas que corro desde que empecé en esto del trail running. La vivo de una manera especial, es mi carrera preferida, la amo". Así describía hace unos días la prueba vasca el mejor corredor de montaña de todos los tiempos.

 

A Kilian Jornet esta icónica prueba siempre le ha correspondido. Su amor es mutuo. Once triunfos le contemplan, pero en 2026 algo se torció y desfiguró la figura de un héroe que dominaba con autoridad insultante esas montañas.

El corredor catalán buscaba su duodécima victoria pero lo que se presumía como otra exhibición del gigante de Sabadell se tornó en una agonía inesperada que le llevó a cruzar la meta arrastrándose y sin un ápice de fuerza.

 

Se negó a retirarse pese a sus grandes problemas físicos

 

Kilian Jornet fue honesto con su amor platónico. Tiró de orgullo y mostró su majestuoso respeto por una carrera que venera. Entró en meta en la posición 43, la peor de todas su carrera en una competición, pero se negó a retirarse pese a sus problemas físicos y  en lugar de entrar hundido, regaló su mejor sonrisa a los aficionados que se rendían a su leyenda.

Cubrió el recorrido en  horas, 19 minutos y 23 segundos, a 41 minutos de la mejor marca de su carrera en Zegama-Aizkorri firmada en 2024 y a 36 minutos de Elhousine Elazzaoui, ganador de la edición 2026.

"Todavía estar aquí, corriendo por estos senderos, escuchándolos rugir a todos en el camino, viendo a todos los voluntarios y al equipo de organización..."

Cuando lo más fácil era abandonar y poner una excusa, Kilian Jornet decidió llegar sobreviviendo a meta: "Todavía estar aquí, corriendo por estos senderos, escuchándolos rugir a todos en el camino, viendo a todos los voluntarios y al equipo de organización..."


El mito y a la vez gran perdedor del día quiso agradecer todo lo que le aporta esta prueba: "De hecho, me divertí mucho yendo a un ritmo ligeramente diferente hoy. Todo esto me llevó al final a pesar de un día difícil, y me recuerda por qué Zegama es Zegama. Muy feliz por la victoria de Elhousine Elazzaoui y felicitaciones a todos los que lucharon la batalla hoy".