"¿Por qué hemos normalizado que ocho corredores populares acabarán en el hospital por correr la Media Maratón de Madrid y que 93 necesitaran atención médica?"
Las carreras populares no paran de crecer en participación. Los eventos están cada vez más masificados y, sobre todo, en las grandes ciudades, se dispara el número de dorsales.
El pasado fin de semana en Madrid se celebró la edición más multitudinaria de la Media Maratón de Madrid. 28.000 personas tomaron la salida en un día caluroso y con un circuito exigente jalonado con constantes subidas y bajadas. Esta masificación llega con un problema añadido, ya que se multiplica el número de corredores que acuden a este tipo de distancia sin la preparación necesaria y buscando límites que suponen un riesgo para su salud.
Anastasio Jiménez, entrenador de running, comparte una reflexión sobre una realidad que considera preocupante:
"El pasado fin de semana se celebró en Madrid una auténtica fiesta del running. Los que amamos este deporte aplaudimos cómo está creciendo y da gusto ver a 28.000 personas con un dorsal recorriendo las calles de la capital.
A partir de ahí, hay que analizar algunos aspectos que a mí personalmente me parecen preocupantes. Estoy convencido de que de esos 28.000 inscritos hay demasiados corredores que no tienen respeto a la distancia ni la han preparado con el rigor necesario y luego pasa lo que pasa.
Hoy he leído la cantidad de corredores que fueron atendidos por los servicios sanitarios y creo que en general se está perdiendo el norte porque es alucinante que ya se vea con normalidad que se atendiera a 93 personas por diversos problemas y que ocho tuvieran que ser trasladados al hospital.
El márketing ha hecho mucho daño en el running popular, se ha vendido que hay que buscar grandes desafíos y la gente se lo ha creído. Ahora no se ve una media maratón o una maratón como un reto complicado y gente que sufre para acabar en un 10 k se apunta a correr 21 kilómetros como si nada.
No, no es normal ni aceptable que una media maratón acabe con casi 100 personas en manos de los médicos. El deporte es salud no algo espartano que nos destruya. Es vergonzoso ver cómo a los siete u ocho kilómetros de una madia maratón como la de Madrid ya se empiece a ver a corredores exhaustos o andando porque ya van reventados.
Se debe concienciar a la gente del riesgo que tiene enfrentarse a 21 kilómetros. Cada uno es libre de hacer lo que quiera mientras no moleste a los demás, pero hay que empezar a transmitir el mensaje de que no hay que ir a las carreras a buscar los límites y sufrir de manera gratuita. Hay que ir preparado y confiado en que tu cuerpo va a responder a lo que te ofrece la carrera.
Normalizar el dolor en el running popular y presentar el sufrimiento como algo digno de compartir no es algo recomendable. Hay que insistir que correr es algo placentero no una actividad sádica. Estar orgulloso de haber sufrido en exceso no es inteligente y ver los números de asistencias de la Media Maratón de Madrid nos debería hacer recapacitar sobre la estúpida deriva hacia la que se encamina este deporte".