El corredor fallecido se desplomó a solo 500 metros de la línea de meta y el que lucha por mantenerse con vida fue reanimado por un médico que se encontraba como espectador a solo unos metros de donde cayó desmayado

Un corredor popular de solo 20 años lucha en una UCI por evitar ser la segunda víctima mortal de la edición más trágica de la Media Maratón de Madrid

La Media Maratón de Madrid vivió su edición más trágica.

La mañana del domingo 6 de abril comenzó con un ambiente de fiesta en el centro de Madrid gracias a la celebración de una edición de la Media Maratón de Madrid con récord de participantes. El día era soleado y las temperaturas tibias iban a ayudar a los 27.000 corredores populares a buscar su mejor ritmo y disfrutar de un recorrido más atractivo que en años anteriores al pasar por más calles emblemáticas de la capital. Sin embargo, todo ese entusiasmo se tornó en tragedia alrededor de las 11 de la mañana, cuando se confirmó que dos competidores estaban muy graves. Unas horas después se confirmó que uno de ellos había fallecido y que el otro se debatía entre la vida y la muerte.

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Ambos corredores cayeron desplomados al suelo tras sufrir sendas paradas cardiorrespiratorias mientras participaban en la carrera. La víctima mortal, que tenía 35 años, "cayó desplomada" a escasos 500 metros de la línea de meta, a la altura de la plaza de Cibeles. Fue atendido desde un primer momento por un enfermero del Samur-PC que se encontraba corriendo a su lado durante la prueba.


Tras recibir los primeros auxilios sobre el asfalto madrileño, fue trasladado "sin pulso" y con urgencia al hospital de La Paz. Durante el trayecto en ambulancia continuó recibiendo las maniobras de reanimación. Su pronóstico, que era muy grave, no mejoró, y ha acabado falleciendo en el propio centro hospitalario en la tarde de este domingo.

50 asistencias del Samur por golpes de calor


El segundo corredor convaleciente, de "unos 20 años", sufrió la parada cardiorrespiratoria unos metros más adelante, ya en el Paseo de Recoletos. En esta ocasión, su desvanecimiento fue presenciado por un médico que se encontraba como espectador y que fue el primero en aplicarle los trabajos de RCP hasta que se personó el personal sanitario.


Este joven tuvo más suerte ya que sí llegó a recuperar el pulso tras la rápida intervención de los servicios de Emergencia desplegados por toda la carrera. Aunque, por el momento, su pronóstico también es grave y continúa hospitalizado.


Además, los efectivos de Samur-Protección Civil han realizado "unas 50 asistencias por golpes de calor o patologías traumáticas leves" (esguinces, heridas, torceduras...), la mayoría de ellas en el Puesto Sanitario Avanzado ubicado en Colón.