"Yo corró por allí como la chica que mataron los perros, un día vinieron a toda velocidad a por mí, me quedé aterrorizado porque me rodearon, enseñando los dientes y babeando"
Arancha Corcero era uno de esos de cientos de miles de corredores populares que cada día sale a trotar para estar en forma. Sin embargo, hace unos días perdió la vida a causa del ataque de una jauría de cinco perros que la destrozaron sin que pudiese hacer absolutamente nada para evitarlo.
![[Img #57738]](/media/diariodeltriatlon/images/2023/10/26/20231026115458000057738.jpg)
Este dramático desenlace pone en el foco un problema que va a mayores y que denuncian cada vez más corredores, sobre todo los que suelen salir a correr por el campo. Los sustos son continuos entre los que salen a entrenar por el monte y se encuentran a perros peligrosos sueltos que atacan a la mínima al que consideran su presa.
El caso de Arancha ha conmocionado a España y por lo que relata en exclusiva para El Español un corredor habitual de esa zona zamorana de La Hiniesta ese ataque era algo previsible porque hacia tiempo que michos deportistas de la zona habían vivido episodios muy desagradables con esos perros.
"Cuando corro llevo un palo de senderismo para marcarles distancias"
Arancha era una enfermera de 27 años practicaba habitualmente running y 'power walking', una técnica que consiste en llevar una velocidad bastante elevada, con grandes zancadas y un movimiento de brazos enérgico de arriba abajo. Este vecino recuerda perfectamente que se habían encontrado el pasado domingo cuando ella iba corriendo. Ya que también practicaba running por estas mismas zonas rurales.
"Somos siete u ocho personas los que usamos esos caminos a diario para correr, andar o ir en bicicleta y todos tienen recuerdo de haber vivido un mal momento con estos perros", señala el vecino. Este vecino recuerda perfectamente la primera vez que fue rodeado por los perros de Pedro, que así se llama el pastor de 55 años investigado: "Me encontraba a 500 metros de ellos y vinieron a toda velocidad a por mí. Me quedé aterrorizado porque me rodearon, enseñando los dientes y babeando".
![[Img #57739]](/media/diariodeltriatlon/images/2023/10/26/20231026115458000057739.jpg)
Tras ese incidente el miedo se apoderó de él y decidió salir a correr siempre con un palo de senderismo para poderse defender en caso de ataque:"Lo llevo atado con un mosquetón a la mochila. Para nada con la intención de hacerles ningún daño, sino para poder marcar distancia con ellos y que me dejen pasar".
"Un vecino utilizó su bici como escudo ante los perros"
Este corredor estaba seguro qde que algún día iba a ocurrir algo grave:"estábamos condenados cualquiera de los que paseamos por allí y le ha tocado a Arancha. Otro vecino de aquí al lado ha ido con la bici y también se ha tenido que bajar de ella para usarla como escudo para alejarlos".
El problema de los cinco perros es que el pastor que es su dueño y al que obedecen está muy poco tiempo con ellos: "El 80% de las veces no está allí. Si me los he encontrado 200 veces, te prometo que 180 de ellas, los animales estaban completamente solos".
El corredor vecino de Arancha recalca que "todos en el pueblo sabían que eran agresivos. Pero como suele ocurrir en sitios como estos, se le restó importancia, diciendo que era habitual que los perros de pastoreo se pongan alerta".