El espectacular e icónico carril bici construido frente a la bahía donde se celebrarán las competiciones se derrumbó y dejó dos muertos

Los Juegos de Río viven su primera tragedia

Los problemas se multiplican de cara a los Juegos de Río del próximo verano. Al retraso de las obras y la contaminación de las aguas de su bahía donde se celebrará el triatlón, la vela y la natación se unió ayer el derrumbe de una de las obras que significaba un icono de cara a la imagen de la ciudad.

 Un puente sobre el mar, que iba ser usado como ciclovía en los Juegos Olímpicos y desde la que se podría ver las competiciones de triatlón o vela, por ejemplo, se colapsó tras el fuerte oleaje causando dos muertos y varios heridos. La obra, que costó 40 millones de euros, fue inaugurada hace cuatro meses y tiene 3,9 kilómetros de largo.

 Las informaciones indican que en el momento del colapso había cinco personas sobre la estructura. El accidente ocurrió a las 11:10  de la mañana y la policía acordonó el lugar inmediatamente y cerró el paso a los peatones. 

 La ciclovía es una ruta para ciclistas elevada sobre una zona de acantilados y rocas, con las olas del mar a un lado y el bosque del Atlántico al otro. "Es la ruta en bicicleta más bella del mundo", había dicho el político el día de la inauguración.

 Se construyó el pasado enero para que los ciclistas y peatones puedan trasladarse desde los barrios de Leblon y São Conrado, en la Zona Sur de Río de Janeiro, utilizando el nuevo carril de Niemeyer, que bordea la avenida del mismo nombre. El sitio se convirtió rápidamente en una de las nuevas atracciones de Río de cara a los Juegos Olímpicos.