Natalie Lawrence, con 36 años, es un caso ejemplar de cómo administrar el poco tiempo para entrenar de manera eficiente y conseguir grandes resultados en running y triathlon

Madre de cuatro hijos, 5 días de trabajo semanales y es capaz de hacer 2:55 en maratón, y 9:35 en un ironman "haciendo un puzzle con la vida"

El triatlón y el atletismo nos dejan en ocasiones ejemplos sorprendentes de hasta donde puede llegar la capacidad de sacrificio y el talento del ser humano si se empeña en conseguir un objetivo por muy complicado que pueda parecer. Natalie Lawrence protagoniza una de esas historias de superación que puede inspirar a muchas personas para dejar de pensar que algo es imposible.  

Natalie tiene 36 años, hace unos meses consiguió su récord en maratón en Londres con una espectacular marca de 2:55 y en el último año ha ganado tres pruebas ironman de media distancia. Hasta ahí todo parece relativamente normal para alguien de esa edad. Lo sorprendente llega cuando se conoce que es madre de cuatro hijos y trabaja cinco días a la semana.  

[Img #57118]

Hace una década Natalie Lawrence se tomó muy en serio el triatlón, tuvo algunos resultados destacados pero su obsesión por el peso le llevó a padecer graves desórdenes alimenticios. Ese problema le llevó a dejar el deporte por completo. "Me casé y durante casi una década me dedique a mi trabajo y a mi familia, que cuatro hijos dan mucha guerra", señala la ejemplar deportista británica.  

"¿Un día de descanso?, no sé que es eso"

"Mi vida es un puzzle diario para poder sacar tiempo entre el trabajo y el cuidado de mis hijos, Echa la vista atrás y el tiempo que tenía para entrenar hace una década ahora sería un auténtico lujo", afirma la triatleta y corredora popular.       

Natalie ha aprendido a gestionar su tiempo y el entrenamiento de una manera mucho más eficiente:  "Ahora, literalmente tengo que encontrar espacios de tiempo en mi día. Es casi como perder un autobús; si lo pierdo, entonces la oportunidad se ha ido porque tengo otros compromisos con los niños, etc. Entonces, si tengo ese tiempo, realmente tengo que hacer que esos momentos cuenten, entrenando sabiamente. Descubrí que realmente no puedo rendir con montones y montones de horas, o un gran kilometraje".  

[Img #57117]

El volumen ha sido dejado de lado a la hora de entrenar: "Tiendo a hacer calidad en cada sesión. Entonces, si tengo el lujo de un espacio de dos horas, incluyo intervalos y un umbral para asegurarme de obtener algo de eso, porque sé que no voy a poder comprometerme con un entrenamiento en bici de cuatro horas.”  Otro problema además del poco tiempo para entrenar es la escasa oportunidad de descanso:"¿Un 'día de descanso?, no sé que es eso. Mi descanso es correr detrás de cuatro niños. Eso sí, nunca pensé que fuera bendecida con habilidades de gestión del tiempo, pero rápidamente te das cuenta de que tienes que aprender a hacer eso si quieres que todo funcione. Yo lo he conseguido".  

"Quería ser un modelo a seguir"

Natalie se siente muy orgullosa de lo que está consiguiendo a pesar de los enormes hándicaps que tiene que sortear cada día: "Quería ser un poco un modelo a seguir y decir mira, puedes tener hijos y aún así estar en un nivel y volver a ser profesional. Pero creo que cuando sopeso los pros y los contras y la parte realista de mi vida veo que es muy duro combinar todo". 

Habiendo tenido esos momentos difíciles hace más de una década cuando intentaba seguir ese camino Elite, le pregunté a Natalie si esta segunda vez era una parte mucho más equilibrada de su vida.    

La clave de cualquier sacrifico está en las recompensas que recibes: "Es verdad que es duro pero no lo haría si no sintiera como positivo mental y físicamente. A los que corren o hacen triatlón y siempre se están quejando siempre les digo lo mismo. "Nadie te obliga, si no disfrutas haciéndolo, entonces no lo hagas"".