Carlos Vives, triatleta de grupo de edad que competirá este fin de semana en Kona, explica los numerosos sacrificios a los que obliga a un triatleta aficionado con trabajo e hijos preparar una prueba tan exigente como la de Hawaii

"Despertador a las 5am para sacar entreno matutino, comer de tupper en el coche, robar tiempo a la familia...sacrificios para preparar el Ironman de Hawaii"

Carlos Vives, triatleta español de grupo de edad que competirá este fin de semana en el Ironman de Hawaii, explica los duros sacrificios a los que obliga preparar una prueba de triatlón de larga distancia a todos los niveles. A pesar de esa dureza, tiene claro que esas enormes renuncias familiares, laborales o económicas le compensan.

En su blog explica a todo lo que renuncia por preparar el Ironman de Hawaii:

Sacrificio: “Esfuerzo, pena, acción o trabajo que una persona se impone a sí misma por conseguir o merecer algo o para beneficiar a alguien”.  En este caso: esfuerzo que una persona se impone a sí misma por conseguir algo y esfuerzo para cumplir en todo lo posible con una preparación pautada con el fin de llegar lo mejor preparado posible a una prueba objetivo.

E inevitablemente para preparar una prueba de LARGA DISTANCIA se debe invertir el bien más preciado tiempo…tiempo, que inevitablemente se debe tomar/coger de otras actividades (sacrificar).

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En el POST de hoy, quiero hablaros del SACRIFICIO que en mi caso supone preparar una prueba objetivo de Larga Distancia para tratar de llegar en el mejor estado posible y que en mayor o menor caso, todos deberíamos tener en cuenta a la hora de inscribirnos para saber si estamos preparados para asumirlo.

Quiero poner de manifiesto el sacrificio que ello personalmente me supone: 

•SACRIFICAR descanso:  Cuando el objetivo está próximo, no queda otra que intentar sacar tiempo de debajo de las piedras.  Aunque vaya (o vayamos) a dormir pronto, no es fácil poner el despertador a las 5am para sacar entreno matutino antes de llevar a los niños al cole o ir a trabajar. Meterme en piscina a las 6am, salir con la bici o a correr a las 7am aún habiendo dormido mínimo 6h30’ requiere un fuerte sacrificio

En muchas ocasiones, los días entre semana me ha tocado comer de “tupper” en el coche, sacrificar las mini-siestas de 10’ que tanto me gustan, usar el coche de vestuario…en definitiva, aprovechar el tiempo al máximo.

Tras KONA, tengo ganas de que llegue un sábado o domingo sin tener que levantarme con despertador…dormir hasta que mis hijos me despierten, desayunar con ellos, pasar la mañana en pijama… 

•SACRIFICAR horas familiares:  Sin lugar a dudas lo que más cuesta. Aunque se trate de conciliar (yo lo intento todo lo que puedo) es inevitable “robar” tiempo a la familia al tener que alargar entrenos.  Mis hijos ya no son bebés y me requieren más…Mi mujer aunque en miles de puntos me cubre, también sale perjudicada.

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En cierta medida, el deportista de larga distancia es en parte egoísta y cuando el objetivo se acerca se debe cumplir con el plan y en ocasiones el rompecabezas familiar se encaja a favor del entrenamiento.

Tras KONA, me apetece ir a buscar a los nenes a las extraescolares, iré a jugar a tenis con ellos el fin de semana, iré a por churros y chocolate los sábados por la mañana…en definitiva, trataré de devolver ese “tiempo robado”

•SACRIFICAR tiempo con amigos:  Es duro también en ocasiones tener que decir NO a esas quedadas con amigos los Jueves noche para tomar alguna cerveza y cenar…sacrificar esos Jueves y planes con amigos/parejas por tener que madrugar al día siguiente…sacrificar esos planes de finde por tener que entrenar…  Tras KONA, tocará decir SÍ a todos esos planes divertidos con amigos/parejas.

•SACRIFICAR jornada laboral :  Incluso el trabajo también en ocasiones se pone a remolque de los entrenos. En mi caso, y gracias a tener despacho propio y ser autónomo, cuando se acerca el objetivo intento bloquearme o NO ponerme visitas de obra los Viernes por la mañana para poder sacar allí las tiradas largas