El campe+on de España de media y larga distancia explica cómo le traicinó "su falta de cabeza" tras ese tipo de entrenamiento en la peor época de la pandemia del COVID19 y lo caro que lo está pagando

Gustavo Rodríguez, la, estrella española de triatlón a la que puede retirar el exceso de entrenamiento en la cinta de correr

Gustavo Rodríguez, uno de los mejores triatletas españoles de media y larga distancia de la última década con varios y brillantes títulos nacionales y destacadas actuaciones a nivel internacional, vive un momento deportivo muy delicado debido a una lesión que parece venir del exceso de entrenamiento sobre la cinta de correr durante varios meses en la peor época de la pandemia del covid 19.  

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El triatleta gallego lleva año y medio sin competir por una lesión en el pie que no acaba de dejar atrás y que le ha dado muchos quebraderos de cabeza. "Estoy planteándome una segunda operación, pero son ya las últimas oportunidades", confiesa en una entrevista con La Voz de Galicia.  

Gustavo Rodríguez es pesimista y ya ve su vida en otra profesión ajena al deporte:  S"i me opero, hay que ver cómo quedo y tendré que plantearme si seguir o la retirada deportiva. No me gustaría que fuera así, pero es una opción".  

Demasiada ansiedad por vilver entrenar a tope en el exterior

Su lesión se remonta a la pandemia. Se resintió al volver a los entrenamientos normales después de ejercitarse con muchas horas en casa en la cinta de correr: "Creo que me faltó un poco de cabeza, el tiempo de adaptación que necesitaba para correr otra vez en el exterior".

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Desde entonces, ha sido más el tiempo que ha pasado sin ser capaz de correr que pudiendo hacerlo, aunque ha tenido períodos de tregua como el que coincidió con los Juegos Paralímpicos y le permitió ser medallista con Héctor Catalá.  Rodríguez detalla que, aunque han sido años duros, en una disciplina como la suya ha podido "disimular" el calvario que vivía por momentos: "He tenido ventana de dos meses en las que parecía que la lesión había desaparecido. Y como el triatlón son tres deportes y estaba en forma en los otros dos, me daba, pero de Tokio volví cojo, el pie ya no volvió a arrancar".    

El diagnóstico que tiene es una tendinopatía en la inserción del Aquiles que está cronificada. Ahora, puede convivir con la lesión en su vida diaria, pero el pie sigue sin estar apto para hacer carrera. "La zona que operamos la primera vez mejoró un poco, pero no del todo. Me estaba molestando la zona externa y por eso nos planteamos una segunda intervención", detalla.

"Volví cojo de Tokio y el pie no volvió a arrancar"

Rodríguez detalla que, aunque han sido años duros, en una disciplina como la suya ha podido "disimular" el calvario que vivía por momentos: "He tenido ventana de dos meses en las que parecía que la lesión había desaparecido. Y como el triatlón son tres deportes y estaba en forma en los otros dos, me daba, pero de Tokio volví cojo, el pie ya no volvió a arrancar".    

Reconoce que al ver con la lesión que no tenía "ningún refuerzo positivo" se enfocó en preparar oposiciones a profesor: "Enfocarme en otra cosa ayuda un montón. Tengo la situación más normalizada y lo llevo mejor que el año pasado. Estoy preparado para asimilar la retirada si no se puede continuar, valorar lo conseguido y darlo por bueno. Hay cosas que no se pueden elegir» y de que su edad es otro factor relevante que no ayuda".   

Se da de plazo hasta después del verano: "Según cómo vayan las cosas, me plantearé volver o anunciar la retirada. Hay mucha gente que me apoya y me pregunta y cuando llegue el momento, quiero hacer ese agradecimiento y comunicarlo de la manera menos traumática posible. Los deportistas tienen «dos muertes: la final y la deportiva, y quiero afrontar esta con la mejor cara".