Pablo dapena, campeón mundial de triatlón de larga distancia en 2019, reconoce graves problemas psicológicos y anuncia su retirada tras explotar emocionalmente y verse incapaz de seguir viviendo como un triatleta profesional

"Mi cabeza me empezó a trolear y cuando el globo se hincha demasiado acaba explotando"

Pablo Dapena, campeón mundial de triatlón de larga distancia en 2019, se siente incapaz de hacer frente a los sacrificios que exige ser deportista de elite. Lo que para muchos es casi una rutina a él le pesa una barbaridad y se ha derrumbado por completo. No se ve capacitado para seguir compitiendo al máximo nivel y ha hecho públicas las debilidades que le llevan a apartarse por tiempo indeterminado de las competiciones y lo que exige su preparación.  

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La ansiedad le llevó a bajarse de la bici en el Challenge de Salou

"Cuando el globo se hincha demasiado acaba explotando y yo soy un perfecto símil de ese globo. Mi cabeza me empezó a trolear", escribe el triatleta Pablo Dapena en las redes sociales. Llevaba tiempo dándole vueltas a su situación emocional y mientras competía hace unos días en el segmento de ciclismo del Challenge de Salou se disparó su ansiedad y decidió poner pie a tierra.   

Así explica cómo se precipitó su derrumbe: "Venía de estar diez días en Mallorca con el equipo y justo un día después de llegar a la isla, mi hijo dio sus primeros pasos y yo no estaba allí. Esto es un trabajo de 24 horas, hay que entrenar, descansar, llevar una alimentación muy estricta y viajar. Son 24 horas siempre enchufado", explica.   

Tras este grave episodio de ansiedad este mismo viernes comenzará la terapia con el psicólogo y a partir de ahí, irá fijándose sus metas, si es que las hay: "Lo que tengo claro es que no iré a Polonia a competir y después ya veremos lo que va pasando". 

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"Hay que buscar soluciones a los problemas"

La vida competitiva de Pablo Dapena dio un giro radical desde que nación su hijo. Ese fue un punto de inflexión que le ha llevado a tomar una decisión drástica de apartase del triatlón profesional: "Desde hace tiempo, tengo la sensación de que me estoy perdiendo capítulos de la vida de mi hijo por intentar superar mi mejor versión deportiva y eso es algo que mi cabeza no puede consentir. Soy de ver las cosas o negras o blancas e igual puede haber una escala de grises".   

A partir de ahora el deporte pasa a ser más un hobby que una obligación: "No entiendo la vida sin deporte, he nacido practicándolo y seguiré haciéndolo, pero ahora será a mi bola, sin ningún tipo de presión ni meta".

Trabajar mentalmente y superar su mal momento es ahora el principal objetivo: "En esta situación es en la que nos encontramos hoy por hoy. Afortunadamente es algo que cada vez se ve más a menudo y cada vez está más normalizado en la sociedad. Hay que buscar soluciones a los problemas con herramientas diferentes procedentes de agentes externos a mi situación personal".