Movistar acaba con un ciclista comiendo con pajita por 'culpa' del jefe de Pogacar: "Daba miedo, se echaban a los coches y muchos han acabado con los pies destrozados por las ruedas de los coches"
20 puntos de sutura en una cara destrozada y un tiempo comiendo con pajita. Ese es el panorama que le espera a partir de ahora a Einer Rubio, ciclista de movistar que acabó estampado contra la luneta del coche del mánager del equipo de Pogacar.
El ciclista colombiano de Movistar no pudo esquivar el coche de UAE, que al frenarse en seco por culpa de uno de los muchos descerebrados que se dieron cita ayer en la subida a Alpe d'Huez y llevó a que se estampara contra el vidrio del coche y lo partiera en mil pedazos con su cara.
Einer Rubio fue víctima de un día caótico en el que el asfalto de la mítica cima francesa se atiborró de aficionados, muchos de ellos con muy poco respeto a la carrera y a los ciclistas, que provocaron decenas de momentos de miedo y ansiedad entre los que estaban haciendo su trabajo, ya fuera sobre la bicicleta , las motos o los coches.
No hay derecho a ésto. Qué rabia me da por Rubio. No hay manera de compensar algo así https://t.co/UUPlFQp3ps
— Tadej Goes For Merckx (@TadejGFMerckx) July 24, 2026
Abel Balderstone, ciclista español de Caja Rural, se quedó atónito ante lo que vivió: "Era una locura, no había un centímetro de asfalto sin público. Nunca te esperas tanta gente en una subida. Con tantísima gente, se creaba una especie de túnel tan pequeño que generaba una sensación de agobio y peligro".
"Era una locura, no había un centímetro de asfalto sin público. Nunca te esperas tanta gente en una subida. Con tantísima gente, se creaba una especie de túnel tan pequeño que generaba una sensación de agobio y peligro"
Admite que es algo "muy chulo de vivir pero hay momentos que se pasa un poco de miedo. Pasabas tan junto a la gente que te puedes caer. Tienes que ir vigilando un poco, porque puede haber alguna persona que te empuja, que te tire a un lado u otro".
El ciclista español indica algo que jamás había visto en una carrera de ciclismo profesional: "Me ha chocado un poco que los coches de equipo pisaban pies de espectadores que habrán acabado en el hospital. Se echaban tan encima que era imposible no atropellarlos".
El ciclista de Caja Rural asegura que "la experiencia, de todas formas es increíble. He vivido a tope cada una de las 21 curvas de Alpe d'Huez con un ambiente que jamás había visto".

