Pedro Delgado: “En los parámetros actuales yo sería un gran fracasado y un campeón de saber perder”
Si hay un ciclista que se ganó el cariño de todos los aficionados españoles en la década de los 80 ese es Pedro Delgado. Esta leyenda del ciclismo ganó el Tour de Francia en 1988 y la Vuelta a España de 1985 y 1989, pero más que por sus victorias se ganó el afecto por sus ‘Pericadas’ como en la prólogo de Luxemburgo en el Tour de Francia de 1989, una contrarreloj a la que llegó con 2’40’’ de retraso a la salida.
Pedro Delgado cree que en la sociedad actual hay un problema de solo valorar al ganador y no al ciclista que queda segundo o tercero, unos puestos que en su época eran también considerados como un triunfo.
“Ser segundo, ser tercero o hacer una plaza de honor, no se le da importancia. Y a mí eso me cabrea mucho. Hay un trabajo tan grande detrás de ese segundo puesto, de ese tercer puesto y, sobre todo, es una mentalidad que ha cambiado en los últimos años. Yo recuerdo que en la época que me tocó competir, en los años 80, que celebrábamos llegar delante con los primeros. Y hoy en día solo vale si eres el primero”, comenta la leyenda del ciclismo español.
Pedro Delgado lanza una interesante reflexión ya que él solo ganó un Tour de Francia de los 11 en los que participó y por cómo se trata ahora a los que quedan segundos o terceros, él entonces es un fracasado.
"Ser segundo ya no vale para nada. Yo he corrido 11 Vueltas a España y he ganado dos y he corrido 11 Tour de Francia y solo he ganado uno, también he corrido dos Giros a Italia y no he ganado ninguno, por lo tanto yo soy un gran fracasado. Mucha gente dirá que Perico tiene una estela de campeón, pero si no movemos en los parámetros actuales, en los que solo vale ganar, entonces sería el campeón de saber perder”.
"Ser segundo ya no vale para nada. Yo he corrido 11 Vueltas a España y he ganado dos y he corrido 11 Tour de Francia y solo he ganado uno, también he corrido dos Giros a Italia y no he ganado ninguno, por lo tanto yo soy un gran fracasado. Mucha gente dirá que Perico tiene una estela de campeón, pero si no movemos en los parámetros actuales, en los que solo vale ganar, entonces sería el campeón de saber perder”, sentencia el ganador del Tour de Francia en 1988.

