La estrella británica relata su experiencia ante en la última edición de la Milán-Sanremo ante "un demonio al que no le afectan ni las caídas"

Pidcock deja caer que hay algo 'sospechoso' en Pogacar: "Subía detrás de él en Sanremo y era un zombie, sangraba y..."

Pidcock aún no entiende cómo Tadej Pogacar pudo avabar tan fuerte en la pasada Milán-Sanremo y ganarle al sprint pese a haber tenido un accidente 30 kilómetros antes.
pogacar 1
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Tom Pidcock es una de las grandes estrellas del ciclismo mundial que ha padecido el potencial sobrehumano de Tadej Pogacar. Este año se jugó al sprint la victoria en la Milán-Sanremo y fue superado por el ciclista esloveno, pese a que el tetracampeón del Tour de Francia había tenido una fuerte caída unos kilómetros antes y sangraba por varias heridas.

El ciclista británico deja caer que el rendimiento de Pogacar no es normal y genera sospechas por una manera de competir que no se ve afectado ni siquiera por los golpes contra el asfalto.

"En la subida al Poggio en la Milán-Sanremo, cuando seguía su ataque, era como competir contra un zombie. Estaba blanco, con un mono blanco, pantalones cortos blancos desgarrados, ensangrentado. Es un demonio. Fue increíble", recuerda Tom Pidcock en una entrevista con The Guardian,

 

"Tadej podría haberse rendido fácilmente después de la caída y no"

 

Lo que hizo que la actuación de Pogacar fuera aún más asombrosa fue que se cayó a 30 km de la meta. Sin embargo, ese accidente no le restó un ápice de energía: "Se cayó, y aun así dejó atrás a todos en la carrera excepto a mí. Y llegamos a la meta esprintando por la victoria. Obviamente estaba muy frustrado por lo ajustado que estuvo. No me esperaba que llegara tan fuerte después de lo que le pasó".

"Se cayó, y aun así dejó atrás a todos en la carrera excepto a mí. Y llegamos a la meta esprintando por la victoria. Obviamente estaba muy frustrado por lo ajustado que estuvo. No me esperaba que llegara tan fuerte después de lo que le pasó"

La manera en la que le ganó pese a tener el cuerpo golpeado y magullado convenció a Pidcock de que estaba ante un ser de otro planeta: "Sinceramente, después de eso le tengo muchísimo respeto. Podría haberse rendido fácilmente. Se levantó. Y aun así ganó la carrera. Fue algo realmente increíble".

El ciclista británico cree que hay poco que hacer ante Pogacar y aficionados y rivales deben asumirlo:  "No queda más remedio que  aceptarlo. Quienes piensen que es inalcanzable no se equivocan".