Iván García Cortina, que llegó en 2020 como la gran apuesta del equipo navarro para las pruebas de un día y los sprints, explica las razones de sus constantes decepciones y lo poco que puede esperar su equipo de él en el ciclismo actual

Una estrella millonaria de Movistar avisa de lo poco que puede esperar su equipo de él en este nuevo ciclismo: "Hay ciclistas ganadores y otros como yo que no tanto"

El ciclista asturiano ha pasado de ser un proyecto ganador de grandes clásicas a casi una rémora en el equipo Movistar.

En 2020 se vio la mejor versión de iván García Cortina. Ganó una etapa en la Parín-Niza y Movistar se lanzó inmediatamente para lograr su fichaje con una oferta millonaria. El equipo navarro creía haber encontrado al proyecto sólido de ciclista que brillaría en las pruebas de un día pero algo más de cuatro años después las optimistas perspectivas se han transformado en constantes decepciones.

[Img #61319]


El ciclista asturiano reconoce en una entrevidta con As que siente impotencia ante su rendimiento en los últimos años: "Fue raro. Entrenas como siempre, con seguridad y al máximo. A veces salen las cosas y otras no, y el año pasado no salió nada. Toca revertirlo. Sí que hubo algunas cosillas como en el Tour de Flandes y en la Vuelta a Burgos, pero resultados no hay y eso es, al final, lo que cuenta."

Iván García Cortina admite que ya no forma parte del elenco favorito en pruebas de prestigio como sí ocurría hace cinco años: "La verdad, me gustaría tener más resultados, ganar carreras, pero también estoy contento de cómo ha ido todo. Hay corredores que son unos ganadores y otros que no lo somos tanto. Lo que intento al menos estar siempre presente para trabajar y para disputar. En general, eso lo llevo bastante bien, aunque falte rematar de vez en cuando. Estoy con muchas ganas. Las piernas van bien y hay que aprovechar el momento".


El ciclista que llegó con la vitola de estrella mundial en 2020 admite que ahora le ha tocado adaptarse a otro ciclismo: "Desde que hice tercero en una etapa en La Vuelta (fue en 2017, en la etapa de su tierra, Asturias), el ciclismo ha cambiado muchísimo. Es totalmente diferente".


De los últimos dos años decepcionantes solo salva un momento en el último Tour de Flandes cuando dejó una imagen icónica atacando con valentía en el muro de Koppenberg: "Para mí esa es la única forma de correr. Lazkano, por ejemplo, tiene los números y el motor para estar con Van der Poel. Yo no tengo esos números, pero anticipando un poco, viendo la carrera, puedo estar ahí. Este año echaré de menos a Oier".


El ciclista asturiano se siente a gusto en Movistar y defiende que el ambiente del equipo es un buen síntoma para el futuro: "En las concentraciones de invierno vimos que había muy buen rollo entre todos. Siempre se ve buen ambiente, pero este año incluso algo diferente, con conexión entre corredores, directores...".