Van der Poel gana Flandes y acaba "muerto", viaja a España de noche y se mete al día siguiente un entrenamiento recuperador de 80 kms de ciclismo y unos rápidos 14 kms de running
"Mi temporada es ahora un éxito. Ganar el Tour de Flandes con el maillot de campeón del mundo es un sueño hecho realidad. ¿Objetivos? No puedo pensar en mucho más allá en este momento, estoy bastante fastidiado. Es la carrera más dura que he hecho. Me quedé vacío", explicaba Mathieu van der Poel nada más ganar un agónico Tour de Flandes.
Tras un esfuerzo extenuante, lo normal habría sido tomarse un día de descanso o uno de recuperación muy suave, pero esa filosofía de trabajo no parece encajar con un 'machaca' nato como Van der Poel. Con las piernas como alambres y sin apenas fuerzas, el ciclista holandés se fue al hotel, se duchó, se cambió, tomó su maleta y a las nueve de la noche tomó un vuelo hasta Alicante, donde suele entrenar muchos meses al año, y al día siguiente retomó los entrenamientos como si no hubiera acumulado más de seis horas de titánico esfuerzo.
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80 kms de bici con casi 1.000 metros de desnivel
A la mañana siguiente de su victoria en el Tour, el campeón del mundo volvió a subirse a la bicicleta y por la tarde incluso realizó una carrera de running a muy buen ritmo. A pesar de que el ciclista holandés no suele mostrar sus datos de strava, en esta ocasión fue 'traicionado' por un buen amigo.
El campeón mundial no quería perder ni un segundo de entrenamiento de cara a la París-Roubaix que se celebra este próximo domingo. Después de que aterrizara casi de medianoche en España y recuperarse con 8 horas de un merecido sueño nocturno, se reunió con su compañero de entrenamiento habitual y fenómeno de Zwift, Freddy Ovett, y salió a rodar.
Sobre las 10 de la mañana los dos partieron para un entrenamiento de recuperación de casi 80 kilómetros con un desnivel de 940 metros a una velocidad media de 31,4 kilómetros por hora.
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Una hora de running a muy buen ritmo
Con "Perro grande" como título, Ovett compartió algunas imágenes de un Van der Poel brillante en su bicicleta en sus canales de redes sociales. Para finalizar, el dúo celebró la victoria de Van der Poel con un croissant de almendras.
Sin embargo, el día estaba lejos de terminar para el campeón del mundo. A primera hora de la tarde, Van der Poel volvió a ponerse las zapatillas de correr para salir a correr con su amigo. "Inmediatamente se sintió muy motivado", nos aseguró Ovett. Eso no fue de ninguna manera una mentira. El dúo recorrió otros 13,56 kilómetros alrededor de Dénia en poco menos de una hora.
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Para los fanáticos del running eso supone un promedio de 4,36 minutos por kilómetro que ambicionarían multitud de corredores populares durante 14 kilómetros.