El prestigioso entrenador de ciclismo Sebastian Sitko explica, con un caso reciente de un cicloturista al que renunció a entrenar, como en el ciclismo aficionado se está perdiendo el respeto a las pruebas exigentes como ha pasado en el running popular con la distancia de maratón

"Le dije a un cicloturista que en lugar de debutar en la Quebrantahuesos hiciera la prueba corta y me contestó: "No me voy a donde Cristo perdió la zapatilla para hacer lo que puedo hacer en casa"

El prestigioso entrenador de ciclismo y experto en biomecánica Sebastian Sitko señala una tendencias que parece imparable a la par que poco prudente como es la de marcarse objetivos cada vez más ambiciosos en el ciclismo. Si en el running se ha perdido el respeto a la distancia del maratón y cualquiera cree estar preparado para correrlo y acabarlo, en ciclismo aficionado todos creen que serán capaces de acabar una marcha cicloturista de gran fondo como puede ser la Quebrantahuesos.  

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Sitko no entiende el encanto que genera participar como sea en una prueba como la Quebrantahuesos cuando se acumula poca experiencia sobre la bicicleta: "Es increíble el tirón irracional de la Quebrantahuesos entre los cicloturistas. Gente con trabajo físico, con solo 6horas a la semana para entrenar, sin experiencia previa en cicloturistas y que enfoca su año hacia esa prueba. Una cosa es acabarla a cuatro patas y otra bien distinta hacerlo dignamente...". 

El prestigioso entrenador cree que cada vez hay menos conocimiento de las limitaciones de cada uno: "En el deporte, al igual que en la vida, existía la costumbre de dar pasitos pequeños pero seguros hasta alcanzar metas progresivamente más exigentes. Y ese es uno de los grandes encantos de cualquier actividad deportiva: ganarse los éxitos a base de trabajo y muchos fracasos". 

Los devoraobjetivos

El problema actual es la ansiedad en cualquier terreno: "En el siglo XXI, la sociedad impaciente y devoraobjetivos también ha alcanzado el deporte: nos podemos comprar un slot para cualquier Ironman, pagar para que nos suban al Everest o estrenarnos en el cicloturismo directamente con uno de los eventos más duros, sin estar preparados". 

Sebastian Sitko explica el consejo que le dio a un cicloturista que quería debutar cuanto antes en la  Quebrantahuesos: "En este caso sugerí a la ciclista hacer antes una Treparriscos para coger experiencia y verse en un evento con una duración más adecuada a su entrenamiento. Su respuesta fue: "No me voy a donde Cristo perdió la zapatilla para hacer lo que puedo hacer en casa" (era de Madrid)". 

Si un potencial cliente se obsesiona con un reto para el que el entrenador no está preparado, sitko cree que lo ético es quitarle esa idea de la cabeza o, directamente, renunciar a trabajar con alguien que no entra en razón y no sabe interpretar su realidad competitiva: "Los entrenadores no solo estamos para entrenar y cobrar, también tenemos que educar. Educar proporcionando al cliente la información necesaria para que evalúe si lo que propone es razonable. Y si aún así insiste, renunciar a entrenarle por su propio bien, como fue el caso".