"Paco, me siento esclavo del reloj gps, cada vez pienso más en tirarlo a la basura, me siento tan adicto como cuando era fumador, me estresa correr..."
Paco Grau, entrenador valenciano de running, cree que la llegada de tecnología como los relojes gps han sido un avance maravilloso pero se han convertido cada vez más en "los dictadores de la muñeca que impiden disfrutar de las verdaderas sensaciones del running". El entrenador valenciano comparte la experiencia de uno de sus pupilos que demuestra al nivel que está llegando la adicción a la tecnología:
Entre mis pupilos cada vez detecto más corredores que se sienten enganchados al reloj gps, no saben desconectar de la tecnología y se han olvidado de las sensaciones. Hace unos días Juan, un directivo de empresa con altas dosis de ansiedad, me dijo que estaba cada vez más agobiado con el running y ya no era esa vía de escape que encontró en su momento para olvidarse del estrés del día. Más bien al contrario, correr mirado el reloj se había convertido en otro motivo de ansiedad.
"Ahora me estresa correr"
"Paco, no sé si seré un bicho raro del running pero cada vez pienso más en tirar el reloj gps a la basura, me siento tan adicto como cuando era fumador, me estresa correr, cada vez disfruto menos y solo pienso en mejorar pero si no lo consigo me cabreo, no es normal". Así definía Juan su manera de sentir el running actualmente.
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Le dije que no se olvidara nunca de la razón por la que empezó a correr y como le fue atrapando este deporte. Seguro que fue por las sensaciones placenteras que le transmitía, porque le dejaba tranquilo, porque le hacía olvidarse del día a día tenso. Así que mi consejo es que no lo tire a la basura pero lo deje en casa muchos días, sobre todo en los que salga a hacer rodajes largos o carreras de recuperación. De esa manera no se exigirá y no tendrá un dictador en la muñeca que le susurre al oído que apriete cada vez más cuando lo que tiene que hacer es disfrutar de cada zancada.
Lo que le pasa a Juan es cada vez más habitual. Si te acercas a cauqluier zona donde hay muchos corredores populares es cada vez más habitual ver a gente que mira a cada poco y con obsesión su ritmo de trote. Se supone que es un día fácil de carrera continua y lo convierten en una competición de sí mismos contra el reloj. No se puede ser tan rígido y, menos aun, cambiar el sentido de lo que iba a ser un trote regenerativo para asimilar el entrenamiento de series del día anterior. Si el atleta carece de elasticidad ante las situaciones que provocan estrés, resulta ser un problema importante. Por desgracia para ellas, el correr en vez de relajarles (nunca olvides que es uno de sus valores más importantes) les tensa.
Se da el caso del que usa el reloj-gps para hacer series -pásmate- en un lugar donde está todo medido. Incluso se da el caso del que para hacer series de 200 metros mira el reloj dos o tres veces. Hace muchos años no utilizabamos los relojes GPS para entrenar porque no existían. Y éramos muy felices y superprecisos con los ritmos. Te agudizaba la necesidad de saber para analizar y rentabilizar tus esfuerzos. Ejercitábamos el pensamiento crítico. Vivíamos más en el mundo real y no tanto en la nube del strava o similares.
Señales de que puedes estar enganchado al reloj gps
Sigues aumentando la duración de tus entrenamientos porque tu reloj te hace sentir que tienes que seguir haciendo más.
Descuidas a tus amigos y responsabilidades para tener más tiempo para entrenar.
Te sientes ansioso, irritable o molesto cuando no puedes utilizar tu dispositivo deportivo.
Sientes que no tienes control sobre tu comportamiento; utilizas tu dispositivo más de lo que pretendías o entrenas más de lo que habías planeado.
El dispositivo deportivo te consume una gran cantidad de tiempo, interfiere con otras actividades o te obliga a dejar de hacer otras cosas que te gustan.
Sigues utilizando tu dispositivo en exceso aunque estos comportamientos te molesten o sepas que no son saludables.
Te sientes muy molesto o incluso avergonzado cuando no alcanzas tu objetivo de actividad diaria.