La leyenda del atletismo español explica las consecuencias de una costumbre que genera graves consecuencias

Chema Martínez avisa del temible 'efecto armario' que "es muy habitual y destroza muchas zapatillas de running"

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Comprar unas zapatillas y tenerlas guardadas mucho tiempo sin usar es un error muy habitual que lleva a que ese material deje de ser útil.

Chema Martínez, una de las leyendas del atletismo español, advirtió en su sección de running en la Cope sobre una realidad a la que no prestan demasiada atención los corredores populares y arruina su material más preciado para entrenar: las zapatillas de running.

 

El campeón europeo de 10.000 metros señala el temible "efecto armario" que lleva a que al correr las zapatillas ya no ofrezcan las virtudes para la que fueron fabricadas en su momento: "Pasa mucho, que los corredores aprovechan para comprar varios modelos a un buen precio, los meten en el armario y las sacan después de mucho tiempo. Ahí tienen un problema"

El corredor madrileño advierte que "si las zapatillas están mucho tiempo en el armario, pierde todas las propiedades que tienen de contracción, las espumas". 

"El material caduca"

 

Chema Martínez explica que  "la gracia de las zapatillas es que la espuma con la placa, esa conexión de las dos cosas hace que la zapatilla funcione, pero si pasa el tiempo, dejan de perder esa efectividad, el material también se estropea y caduca".

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Cuando se pierden las propiedades básicas de las zapatillas al dejarlas demasiado tiempo aparcadas las consecuencias pueden ser graves: "A nivel de biomecánica, cambia si la zapatilla está deformada por el abandono o por el uso, cambia tu biomecánica y, lógicamente, pueden empezar a aparecer dolores extraños en la rodilla, en la cadera. Por ello, insiste en que una correcta recuperación tras una maratón o una carrera exigente también pasa por revisar el estado del material"

La leyenda española del atletismo comparte algunos trucos para saber si hay que jubilar unas zapatillas "Lo más evidente es mirar la suela. Si el dibujo ha desaparecido o hay pequeñas grietas, quiere decir que la zapatilla está llegando a su fin".

Una deformación general es otra señal inequívoca: "Si la zapatilla está deformada, totalmente está fuera de uso. También hay que prestar atención al cuello, donde metemos el pie.  Si esta zona está deformada o demasiado blanda, puede "dañar el tendón" y reducir la estabilidad del calzado. Del mismo modo, un desgaste desigual en la suela es un indicador de que la zapatilla ya no cumple su función correctamente".