Octavio Pérez, el entrenador español que acabó "completamente estafado y hundido por los atletas keniatas" tras crear un proyecto que buscaba hacerles estrellas mundiales del trail
Octavio Pérez, uno de los mejores entrenadores de running y trail running de España, tuvo u sueño. Quería pulir el tremendo potencial de los atletas keniatas en las carreras de asfalto y la pista, conducirles a la montaña y convertirles en estrellas del trail running. Creyó en ellos, sintió que eran honestos pero acabó "hundido" por sus mentiras y decepcionado por su falta de honestidad.
El entrenador español creó el ambicioso proyecto Sky Runners Kenia. Todo parecía bien encaminado hasta que Esther Chesang, una de las grandes estrellas que entrenaba que había ganando las prestigiosas Sierre-Zinal y la Marató Pirineu, dio positivo y derrumbó su sueño. Descubrió que todo en esa atleta africana era mentira era mentira. Chesang, como tantos otros atletas kenianos, dio positivo en triamcinolona, una sustancia dopante cuyo uso es cada vez más habitual entre los atletas keniatas.
En su día dejó claro lo que sentía tras conocer este engaño: "Estaba muy decepcionado. Esther me engañó. Vivió en mi casa, con mi mujer y con mis hijas. La apoyamos en todo y fue parte de la familia desde el primer momento. Me siento estafado, como si me hubieran engañado en la cara".
![[Img #58506]](/media/diariodeltriatlon/images/2024/01/24/20240124104502000058506.jpg)
"Me hundí"
En Iten, la pequeña localidad que es meca de los grandes fondistas keniatas, el técnico español pagaba la vivienda a varias familias, ilusionado por llevar a cabo su proyecto: "Queríamos brindar oportunidades a aquellos que no las tienen. Era un plan bonito".
La ilusión se esfumó tras tomarle el pelo: "Ya no tenía ganas de seguir. "Cuando te engañan así, se te mezcla un sentimiento de vergüenza y de culpa. Llegué a dudar de mí mismo. Me hundí".
Tras conocer ese caso de dopaje su visión del proyecto se derrumbó: "Anímicamente fue el momento más duro de mi vida. Ya no pongo la mano en el fuego por ningún atleta de Kenia".
El engaño del que fue víctima este prestigioso entrenador español solo fue una gota en un océano que no pasa de generar tramposos. Desde que explotó su caso no han parado de conocerse casos de atletas keniatas de asfalto y trail que han sido cazados. "Trabajar con estos atletas es como una ruleta rusa", admite un conocido mánager que ha tenido también algún susto.