El prestigioso cardiólogo y habitual corredor Aurelio Rojas defiende que haya cada vez más gente haciendo maratones pero recuerda que "El problema no es la distancia es no saber cómo está tu corazón antes de exigirle al máximo”

"Correr maratones no es malo para el corazón ni mata, salvo en tres tipo de personas que..."

Con la multiplicación desaforada de corredores que participan en medias maratones y maratones es cada vez es más habitual ver a personas que caen fulminadas al suelo y pierden la vida tras fallarles el corazón. Esta situación provoca alarma social y genera dudas sobre la conveniencia o no de participar en maratones por los presuntos daños que puede provocar en el corazón.

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El cardiólogo Aurelio Rojas lo resume en un vídeo de Instagram con contundencia: “Correr maratones no daña el corazón, pero hay que saber esto antes”.

Rojas insiste en separar mito y evidencia. Según explica, los estudios más sólidos, incluyendo seguimientos de hasta 10 años en corredores habituales, son claros:


1. No se observa daño permanente en la estructura ni en la función del corazón por correr maratones.


2. El entrenamiento regular fortalece el músculo cardiaco, mejora la circulación y contribuye a reducir colesterol LDL, es decir el 'colesterol malo' o lipoproteína de baja densidad, y niveles de azúcar.


3. Para la inmensa mayoría, correr es una bomba metabólica positiva.


El prestigioso cardiólogo y habitual corredor señala que "correr no es el problema. El problema es no saber cómo está tu corazón antes de exigirle al máximo".


Las muertes súbitas en maratones suelen tener un origen común: enfermedad coronaria silenciosa. Personas sin síntomas previos pueden tener placas de colesterol en las arterias del corazón. Durante un esfuerzo extremo, esas placas pueden romperse y desencadenar un infarto.


Rojas explica que el problema de las muertes en maratones u otras carreras reside en que "hay personas que no saben que tienen enfermedad coronaria. En un sobreesfuerzo, una placa puede romperse incluso en alguien entrenado”.


El cardiólogo insiste en que no se trata de alarmar, sino de identificar a quienes sí tienen un riesgo mayor. Según él, deberían hacerse una revisión previa quienes cumplan alguno de estos criterios:

1. Más de 40 años.


2. Factores de riesgo actuales o pasados: hipertensión, tabaquismo, sobrepeso, estrés.


3. Antecedentes familiares de infarto precoz.


"Para estos perfiles, una prueba de esfuerzo, un ecocardiograma y, en casos concretos, un TAC coronario pueden ser determinantes para evitar sustos", explica.

El doctor Rojas anima a que la gente corra y así fortalezca su corazón: "Corre. Entrena. Disfruta. Pero sé inteligente. La clave no es evitar las maratones, sino conocer el propio estado de salud antes de someter al cuerpo a un esfuerzo extremo. Para la gran mayoría, correr es una de las mejores inversiones en salud a largo plazo. Tu corazón te lo agradecerá durante muchos años. Y tú y yo nos seguiremos viendo en la meta”.