El mejor corredor de montaña de la historia puso su salud en juego en la Western States 100, una de las carreras de ultra trail más duras del mundo, para acabar retirándose con unos dolores terribles. Él quería probarse corriendo lesionado, algo que no tiene sentido

Kilian Jornet se jugó quedarse cojo en la Western States 100 porque “la curiosidad forma parte de su forma de correr”

A Kilian Jornet no le importó irse el pasado fin de semana hasta las montañas de la Sierra Nevada de California (Estados Unidos) para competir con el menisco roto en la Western States 100, una de las carreras de ultra trail más duras del mundo.
Kilian Jornet tras retirarse en la Western States 100
Kilian Jornet tras retirarse en la Western States 100

Mads Pedersen, estrella del ciclismo, sentenció que “el deporte es sano pero el deporte profesional no es saludable ya que hace que traspases todos los límites poniendo en riesgo tu cuerpo”. Alguien que debería aprender de estas sabias palabras del ciclista danés es Kilian Jornet.

 

Al mejor corredor de montaña de la historia no le importó irse el pasado fin de semana hasta las montañas de la Sierra Nevada de California (Estados Unidos) para competir con el menisco roto en la Western States 100, una de las carreras de ultra trail más duras del mundo.

Kilian Jornet, de 38 años, se hizo una resonancia magnética tras la pasada edición de la Zegama que desveló que tenía el menisco roto, una lesión que le tendría que hacer pasar por el quirófano. El laureado corredor de montaña español no solo no pasó por el quirófano si no que con una precaria preparación se fue a competir en una de las pruebas más duras del mundo.

 

Aunque resulte increíble la explicación de Kilian Jornet para poner su rodilla en juego y jugarse quedarse cojo es que tenía curiosidad por correr en esta precaria situación en unos senderos que son muy bonitos.

KIlian Jornet en la Western States 100
KIlian Jornet en la Western States 100

 

La curiosidad siempre ha sido parte de mi forma de correr y, hoy no fue la excepción. Tras confirmarse mi lesión de rodilla después de la Zegama y después de unas semanas de descanso y rehabilitación, decidimos intentarlo. Sabíamos que era arriesgado, y hoy no salió bien. Pero estoy realmente agradecido de haber llegado hasta aquí y haberle dado una oportunidad a esta gran carrera.

Las primeras tres horas fueron buenas. El ritmo fue más rápido de lo esperado, pero corría con el grupo de cabeza y mi cuerpo respondía. Sin embargo, después de Robinson Flat, las cosas empezaron a complicarse. Mi energía disminuyó, la rodilla se me puso rígida y, al llegar a Dusty Corners, me molestaba tanto que seguir adelante ya no tenía sentido.

 

Es un privilegio correr por estos senderos, y estoy agradecido a los organizadores, a los voluntarios y a todos los que hacen posible esta carrera año tras año. Western States siempre es algo especial, independientemente de cómo haya terminado mi día. Ahora, a descansar. Más exploración después”, comentó Jornet en sus redes sociales.