La última 'burrada' física de Kilian Jornet en Western States 100 acaba en desastre: Abandono traumático y cita con el quirófano que amenaza con su carrera
La imagen de Kilian Jornet impacta. Un espartano al que no parece imposible de derribar muestra sus debilidades al tocarse la rodilla izquierda con una mezcla de dolor y resignación poco habitual de un gladiador de la montaña.
Era el momento en el que el intenso dolor le obligaba a abandonar en el kilómetro 55 de la Western States 100, el que era su gran objetivo del año. En esta ocasión, la enésima 'burrada' física del mejor corredor de montaña de la historia acabó en desastre. Su cuerpo y su mente colapsaron y decidió dejar de padecer una agonía que podría traerle graves consecuencias en el futuro.
Kilian Jornet estaba convencido de que superaría la lesión que arrastra desde hace años pero que se agudizó en la pasada edición de la Zegama Aizkorri. Una resonancia magnética unos días después confirmó una rotura horizontal del menisco lateral, daño en el cartílago y edema.
Adiós a la UTMB Mont Blanc
El mito del trail running aseguraba que llevaba años con "un dolor familiar" en esa rodilla que sabía gestionar y que no le impedía entrenar y competir, aunque le limitaba algo en sus planes- Tras retirarse en Zegama rediseñó su manera de entrenar y buscó un método que le permitiera llegar en forma pero sin generar desgaste.
"Tuve que reevaluar mis expectativas y entender que mi preparación no iba a ser ideal. Empecé a verlo como un reto interesante para descubrir hasta qué punto podía rendir en Western States con una preparación muy poco convencional", Explicaba hace dos días.
Su plan falló, ya que las exigencias del recorrido de la Western States no tuvo piedad con su rodilla dañada. "La prioridad era eliminar los impactos para reducir el edema. A nivel psicológico, tuve que cambiar mi mentalidad. Ya no se trataba de completar un bloque perfecto y de mucho volumen. La bicicleta me permitió seguir trabajando el motor aeróbico y ayudar a eliminar el edema sin dañar la rodilla", explicaba.
Este abandono tiene importantes consecuencias, ya que es muy probable que le lleve en breve a pasar por la mesa de operaciones, tener que realizar una rehabilitación posterior y despedirse de una competición como la UTMB Mont Blanc, donde llevaba cuatro años sin acudir Esta lesión amenaza, además, con acabar con su carrera, ya que tiene 38 años y el nivel competitivo es cada vez más alto para ir lastrado físicamente.

