La Maratón de París reacciona a las críticas por obligar a los corredores a llevar recipientes propios para poder hidratarse y dará bidones y vasos solo a los que sean capaces de correr rápido aunque los lentos también paguen 170 euros por inscribirse

El 'clasismo' llega a uno de los grandes maratones mundiales: Pagando lo mismo solo recibirán avituallamiento los corredores populares rápidos

Cuando alguien paga 170 euros por correr una maratón espera que, al menos, te den un vaso de agua en los avituallamientos. En la Maratón de París por ese precio te mojan de arriba a abajo con una manguera y solo bebes si llevas tu propio recipiente. Eso es lo que se vio en la edición de 2026, pero en al de 2027 habrá algún aún peor, ya que por ese precio de inscripción se dará bidones a los que corran rápido y el mismo sistema de hidratación de animales de granja a los demas

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¿Te imaginas acudir a un restaurante y que pagando lo mismo te ofrecieran un mejor o peor filete según tu peso corporal? Algo parecido va a ocurrir en 2027 en la Maratón de París dependiendo de si eres un corredor popular rápido o más lento.

La prueba francesa generó una intensa polémica hace unos meses cuando anunció que en su edición de 2026 se iba a convertir en el primer gran maratón mundial que no iba a ofrecer en sus avituallamientos ningún tipo de elemento para poder beber.

La maratón de la capital francesa avisó a sus 55.000 inscritos que acudieran con su propio contenedor de bebida, ya fuera una botella, un vaso o los habituales y muy prácticos softflasks que se utilizan en las competiciones de trail running incorporados a los chalecos o cinturones.

 

En la edición 2026 de la Maratón de París se vieron imágenes insólitas de corredores populares que bebían como si fueran animales de la granja, con mangueras que les mojaban todo el cuerpo. "Pese a pagar hasta 170 euros por la inscripción, los inscritos fueron tratados como si le debieran dinero", apunta Pedro Piña, entrenador de varios corredores que acudieron a esa prueba.

Ante la masiva reacción negativa de los participantes, la organización ha reaccionado...a medias y con un clasismo vergonzoso. La prueba francesa ha decidido premiar a los corredores más rápidos y seguir tratando igual de mal a los que pagan el mismo dinero pero no son capaces de ir a un ritmo muy alto en carrera.

Los organizadores han anunciado que ofrecerán el mismo sistema de bidones que ofrecen a los competidores de elite a todos aquellos que asean capaces de bajar de 2:50. Es decir, quien no sea capaz de correr en 4:01 de media por kilómetro o menos seguirán acudiendo con sus recipientes a las mangueras.

París crea de esta manera un sistema de castas entre los corredores populares que va a genera una nueva polémica, ya que a mismo precio se deben dar los mismos servicios.